— En realidad, a eso me dedico, estimado. —
Sonríe con determinación al mutante, y acto seguido, carraspea.
— Soy investigador paranormal, me he dedicado toda mi vida a ello. Siento que lo “fuera de lo ordinario” es algo digno de ser descubierto y valorado por lo que es.
(c)
He hecho descubrimientos en seres mágicos, entes demoníacos de otros mundos, y multidimensiones… aunque estas últimas son más peligrosas de lo que parecen. He tenido que sobrevivir a muchas de ellas. —
Lo dice con un toque de humor, pero la verdad
(c)
— Rogue, lo tendré anotado aquí. —
Y toquecitos da a su cabeza. Así es, está todo tipo de información allí. Parece ser que lo raro es lo común allí, nada mal… bueno, él también ha vivido muchas experiencias muy extrañas con ciertos tipos de entes en su tiempo.
(c)
— ¿Has visto ya la interdimensionalidad de este lugar? Los niveles de aproximación a nuevos universos son bastante altos. Me pregunto si… —
Y nuevamente habla para sí mas que conversar, al darse cuenta, abre más los ojos de lo común y niega con la cabeza.
(c)
— La verdad es más rápido y eficiente de lo que crees. ¿Llegaron hace poco? Eso significa que las puertas interdimensionales aún siguen activas… interesante. —
Es como le dijeron, un par de días atrás. Eso confirma sus teorías.
Ha apreciado el gesto de la bandita con forma de delfín, le ha traído recuerdos de alguien.
Está seguro que su sobrina hubiera hecho algo similar.
— Gracias… Lo tendré a consideración. —
Suave asentir dirige a Koi y Aina.
(c)
Todos parecen preocupados de verle afeitarse con fuego, pero nadie habla de la muchacha que acaba de llegar. A todo esto, la ha saludado.
— Saludos, mi nombre es Stanford. —
Y su mano con seis dedos alza, en un ademán cordial.
— Gambito, entonces. Estoy bastante bien a decir verdad. Mi nombre es Stanford Pines, pero me llaman Ford… —
Es en realidad para no confundirlo con su gemelo, pero omitirá esa parte por ahora. Una simple presentación es la que da.
(c)
— ¿Llevas mucho tiempo aquí? Pregunto porque me estoy dedicando a analizar las anomalías dentro de este lugar, ahora estoy más que seguro que pueden haber entradas a dimensiones distintas a las que acostumbro a ver. —
(c)
Admite, tranquilamente. No es como si fuera algo nuevo para él.
— Lamento decirlo, pero creo que no los he visto por aquí. —
Será porqué prefiere quedarse encerrado investigando más del lugar y de las posibilidades.
— Vaya, saludos. —
Ha observado a la niña y a Koi. Acto seguido pequeña risa que ha soltado y con un par de palmadas que da hacia su rostro, (que literalmente ardía) ahora solo emitía humo de lo que quedó.
— Solo estaba afeitándome. Es más rápido así. —
(c)
No admitirá que ha estado trabajando cómo para justificar su ausencia: pero ahora mismo hace acto de presencia por el parque con el rostro en llamas. Pasará casualmente, esta vez. Cómo si no ocurriera nada.
Al rapero mirada que dirige, lo observa de pies a cabeza en un inicio, y el dispositivo resuena aún más alto que nunca, volviendo a prenderse. — Mi nombre es Stanford Pines, y puede que alguna que otra cosa que haga pueda verse “nerd”, pero me lo agradecerán cuando no exista
(c)