Comunicado oficial con nuestras aclaraciones sobre el comunicado oficial de nuestros vecinos @realmadrid:
1. Se os cortó el vídeo del Papa donde decía que también era del Atleti.
2. Habréis confundido la educación con agradecimiento, pero para que no haya dudas: no os agradecemos nada.
3. Ni estudiamos ni valoramos ninguna oferta por Julián.
4. Cómo no nos vamos a llevar bien, si nos hacéis reír aún más que el @FCBarcelona_es.
🦔Microsoft canceled its internal Claude Code licenses this week after token-based billing made the cost untenable, even for a company with effectively infinite cloud resources. Uber's CTO sent an internal memo warning the company burned through its entire 2026 AI budget in just four months. American AI software prices have jumped 20% to 37%, and GitHub (owned by Microsoft) is dropping flat-rate plans for usage-based billing across its products.
My Take
The AI subsidy era is ending in real time. The same company that put $13 billion into OpenAI and built the Azure infrastructure powering most of Anthropic's compute just looked at the bill from a competitor's coding tool and decided it was not worth paying. That is not a productivity failure on Anthropic's end. Token-based pricing is forcing every enterprise customer to confront the actual cost of running these models at scale, and the number turns out to be far higher than the flat-rate experiments suggested.
This ties directly to my Gemini Flash post yesterday. Anthropic, OpenAI, and Google all raised effective prices in the last six months. Enterprises that built workflows assuming AI costs would keep falling are now watching annual budgets evaporate in months. Two outcomes look likely from here. Either enterprises scale back AI usage to fit budgets, which slows the revenue ramp the labs need to justify their valuations ahead of IPOs, or the labs cut prices and absorb the losses, which makes the unit economics worse at exactly the wrong moment. Both paths land in the same place, the numbers stop working, and somebody has to take the writedown.
Hedgie🤗
Llevo más de 25 años como profesor universitario en innovación y temas de actualidad, y siempre veo la misma dualidad. No importa la materia, asignatura ni la tecnología de turno: al final, los jóvenes se dividen en dos grupos.
El 80% llegan, hacen lo justo, no preguntan y no profundizan. Y no es que rechacen lo nuevo: es que les da igual.
Los otros (el 20%), cuando termina la clase, siguen buscando, probando, preguntándose por qué. No vuelven a casa a descansar: vuelven a aprender.
No los separa el talento ni el origen ni el estrato social. Los separa la curiosidad.
Y eso, después de dos décadas viendo promociones enteras, es lo único que al final marca la diferencia para algunos.
La curiosidad no es un extra: es lo que distingue a quienes se quedan en el mínimo y a quienes se lanzan a aprender por su cuenta.
Ese 20% tiene hambre de entender la innovación por ellos mismos. Porque las cosas no llegan solas. Y no llegan nunca si no se buscan.
Pedro, un detalle sin importancia: sigue habiendo muchísimas más niñas que juegan al baloncesto que al fútbol, en concreto 30.000 más.
Algún día me tendréis que explicar por qué habéis tendido estos puentes de plata al fútbol femenino cuando hay otros deportes que llevan siendo referencia muchísimo más tiempo y con más volumen de fichas federativas.
La escuela pública nació para que el hijo de un barrendero pudiera llegar a ser neurocirujano. Hoy, ese ascensor está averiado. Hemos sustituido el conocimiento exigente por dinámicas que solo benefician a quien ya trae una mochila llena de una casa con recursos. 🧵va...
El mismo día informan de ERE del 5% dos tecnológicas en España Cap Gemini y la antigua GFI (inetum). Súmale un ERE de teleperformance y un ERE del 7% en Nestle y tienes una semana estupenda...
> be me, 34 años, funcionario A1 de los Altos Cuerpos del Estado en Zamora
> lunes por la mañana, 08:05 am
> llego a la diputación y ficho. La tranquilidad que da saber que ya estoy facturando
> me siento en mi silla ergonómica comprada con los fondos Next Generation (la pedí por evaluación de riesgos laborales el año pasado)
> enciendo la torre Acer negra de 2012. el ventilador suena como un Boeing 747 despegando
> Windows 7 tarda 12 minutos en cargar el escritorio. tiempo efectivo que aprovecho para mirar los resultados de 2a división en el móvil
> 08:30. abro el gestor de expedientes
> tengo que revisar la licencia de un cerramiento de aluminio negro forja para un nuevo gastrobar de tequeños que han abierto unos venezolanos en el casco antiguo
> le falta el anexo B-4 compulsado: denegado
> suena el teléfono fijo de la mesa. extensión 402
> es Rosario. Jefa de Negociado de Padrón y Licencias, C1 consolidada. el final boss del funcionariado
> lleva 35 años acumulando trienios. podría cogerse una baja por depresión o dolor lumbar crónico mañana mismo, pero viene cada día por que ama el juego
> pure love for the game
> "Luis, baja que ya tengo mesa en el bar"
> 10:15. bajo a la plaza Mayor caminando con el pecho palomo bajo mi chaleco de patagonia
> soy literalmente rey del municipio, el soltero de oro de la provincia
> paso por el mercado. las abuelas literalmente me tiran a sus nietas a los brazos
> "ay Luis, a ver si mi Carmencita pilla a un chico tan apañao como tú, que el novio que tiene está en madrid compartiendo zulo con tres peruanos por 1200 euros"
> sonrío con suficiencia. El prestigio social de un A1 no se paga con dinero
> llego a bar Los Soles. Le digo al dueño: "jefe, lo de siempre"
> me pone un pincho de tortilla poco cuajada y un cortado
> Rosario me cuenta que el concejal de Urbanismo se está divorciando de su mujer
> mientras me lo cuenta saco el móvil, abro el tuiter y veo a un notas que dice que los funcionarios cobramos poco
> el tal Mihura sube una captura de ChatGPT. Veo que no ha tenido en cuenta los complementos de productividad
> el honor del cuerpo superior está en juego
> tecleo furiosamente con los dedos manchados de aceite de girasol de la tortilla: "Seguramente no sabes ni mirar los sueldos. los complementos no son públicos, la IA está a por uvas. 70k me levanto yo. Y no hablemos de las condiciones"
> le doy a enviar. la administración pública española respira tranquila
> el café se alarga hasta las 11:45
> "uy, cómo pasa el tiempo cuando una trabaja", dice Rosario con sorna mientras deja 1,20€ de propina
> vuelvo al despacho. apruebo un vado permanente
> 14:00. ya no se puede empezar ningún trámite nuevo, que luego me pilla el toro
> mientras abro el idealista para hacer tiempo
> miro unos adosados que podría pagar a tocateja, pero me da pereza mudarme
> 14:55. voy cerrando el outlook
> 15:00 en punto. el boli cae a la mesa. La estampida de los ñus en El Rey León se queda en una anécdota comparada con la salida del edificio de urbanismo
> 15:10. estoy en casa
> me hago unos macarrones con tomate y atún
> me siento en chaiselong del sofá Kivik de mi piso de 120m2
> silencio absoluto en el salón
> la tarde entera por delante. todos los días. durante los próximos 30 años
> miro por la ventana cómo el sol pega en los tejados de uralita de Zamora
> me acuerdo de mi yo de 13 años
> soñaba con diseñar naves espaciales, con descubrir cosas, con comerme el mundo
> quería dejar mi huella en la historia
> recuerdo cuando acabé la carrera y se me acabaron las prácticas
> mis padres me sentaron y me dijeron: "hijo, no te compliques, sácate la plaza"
> les hice caso. Me encerré tres años en mi cuarto a memorizar el BOE
> lo conseguí: he ganado el juego
> He alcanzado la cúspide de la pirámide de Maslow
> he salido del matrix español
> pero una angustia rara me recorre el pecho
> me doy cuenta de que mi vida ya se ha escrito
> que mi mayor hazaña ya fue
> ya no hay dragones que matar
> no hay riesgo, ni gloria
> tan solo quedan días de asuntos propios, acumular trienios y pinchos de tortilla con Rosario hasta la jubilación
> suspiro
> "bueno, podría ser peor"
> pongo Saber y Ganar y me echo a dormir
1/Un fondo de inversión español ha perdido un 55% del dinero de sus clientes.
En 16 años.
Mientras los mercados subían un 400%.
Gestiona 678 MILLONES de euros.
Y lo peor: muchos de sus clientes ni saben que lo tienen.
Abro hilo 🧵
En una esquina del barrio hay una panadería que cierra cada día a las 12. No porque falten clientes, sino porque a esa hora ya no queda nada. Un día le pregunté a la dueña por qué no hacía más. Me respondió, tranquila: “Si siempre hubiera de todo, la gente pensaría que no es tan especial”.
Esa decisión, tan sencilla, contradice la obsesión moderna por producir sin límite. En su caso, la escasez no es un problema: es parte del valor. Obliga a elegir, a llegar a tiempo, a apreciar. Lo que no sobra, importa más.
Y ahí aparece una lección que va más allá del negocio. Vivimos intentando estar en todo, decir que sí a todo, multiplicarnos. Pero quizá el valor —propio o de lo que hacemos— nace precisamente de lo contrario: de poner límites, de no estar siempre disponibles, de dejar algo fuera.
Resulta casi irónico en la era de la GenAI, donde el contenido se genera sin fricción, infinito, inmediato, indistinguible en su abundancia. Cuanto más fácil es producir, menos claro es qué merece atención. La panadera, sin saberlo, resuelve el problema que la tecnología amplifica: no todo lo que puede existir debería existir en exceso.
Porque lo especial no es lo que se puede generar sin límite, sino lo que decide no hacerlo.
El contrato social español de posguerra fue esencialmente: el trabajador ahorra, compra un piso, el piso se revaloriza, y eso te da convergencia patrimonial.
Ahora hemos pasado a la familia como Estado del bienestar: Los padres financian la no-emancipacion, subsidian alquileres, aportan la entrada del piso y transmiten el patrimonio inmobiliario.
Pobre de el que le pille sin red familiar.
«A nivel de la Reserva Federal soy libertario; a nivel estatal soy republicano; a nivel local soy demócrata; y a nivel de familia y amigos soy socialista. Si esta frase no te convence de lo absurdo de las etiquetas de izquierda vs. derecha, nada lo hará.»
- Nassim Taleb, Skin in the game
Nassim Taleb sobre si la IA es un cisne negro:
“Pregunta: ¿La inteligencia artificial contaría como un cisne negro?
Respuesta: Es un cisne blanco, o más bien un cisne gris. Sabemos que va a cambiar las cosas. La IA está transformando el mundo a muchos niveles. Pero uno de los más importantes es que, en el pasado, la tecnología ha conseguido elevar a las personas desde empleos mal pagados hacia trabajos más sofisticados y mejor remunerados. El crecimiento económico venía de la mejora en la productividad. Había algunos perdedores, pero en general la sociedad salía ganando.
Esta es la primera vez que los desempleados son los profesionales más cualificados. Si alguien va a la universidad a estudiar contabilidad, imagen médica o disciplinas similares, todos esos trabajos serán reemplazados por la IA. En cambio, si eres carpintero, fontanero o electricista, estás bien. Por primera vez estamos viendo que los empleos fluyen hacia abajo en lugar de hacia arriba. Esto es un problema para la sociedad. Es probable que aumente la desigualdad.
via @GeorgeBorges
https://t.co/tlxDjeslC9
Los filósofos Daniel Kodsi y John Maier sostienen que muchos de los fenómenos más absurdos y destructivos de nuestra época -desde la ideología de género, la cultura de la cancelación, el DEI, los encierros del COVID, el net zero, la abolición de la policía y prisiones, hasta la obsesión por “incluir” a toda costa- tienen una causa común: un vicio intelectual que ellos han llamado “excepcionalismo”. ¿Qué es el “excepcionalismo”?
El excepcionalismo es la tendencia patológica a hacer demasiadas excepciones a reglas, principios y generalizaciones bien fundamentadas, basándose en casos aislados, anécdotas emocionales o deseos particulares. En lugar de mantener principios simples y sólidos, el excepcionalista complica excesivamente las ideas para acomodar cualquier anomalía, excepción o caso especial que le importe. Esto produce teorías sobre-complicadas, frágiles y a menudo absurdas.
Los autores lo comparan con el problema científico conocido como “overfitting” (sobreajuste): cuando un modelo se ajusta tanto a los datos ruidosos o erróneos que pierde capacidad predictiva y se vuelve inútil.
El excepcionalista cree que existen ciertas personas o cosas a las que las reglas normales no les aplican. Más aún, cuando se pone a reflexionar, a menudo llega a negar que esas reglas sean reglas en absoluto, justamente porque no contemplan las excepciones que él exige para sus categorías protegidas o especiales. Hay dos tipos de excepcionalistas:
-El de mente única (single-minded): Se obsesionan con una sola causa o grupo protegido y subordinan todo lo demás a él (ejemplo: “minimizar muertes por Covid a cualquier costo”).
-El Indiscriminado (Indiscriminate): Ven excepciones en todas partes y complican todo constantemente (típico de activistas woke, periodistas y gente “chronically online”).
¿Y qué ejemplos dan los autores de excepcionalismo o a qué lo aplican. Ahí van unos cuantos:
-Ideología de género: Rechazar la definición biológica simple de “mujer” (hembra humana adulta) para acomodar casos raros o sentimientos subjetivos, creando teorías extremadamente complejas y contradictorias.
-Encierros del Covid: Priorizar solo las muertes por coronavirus e ignorar todos los demás daños (salud mental, educación, economía, aislamiento de ancianos, etc.).
-Cultura de la cancelación y restricciones a la libertad académica: La libertad de expresión se vuelve “sí, pero…” con infinitas excepciones para no ofender a ciertos grupos.
-DEI y políticas de diversidad: Se sacrifican estándares meritocráticos y objetivos educativos para acomodar metas de “inclusión”.
-Net Zero y políticas climáticas: Un objetivo único (cero emisiones) se impone aunque tenga costos desproporcionados en otros aspectos de la vida.
-Abolicionismo policial y de prisiones: Ignorar que la mayoría de crímenes los cometen reincidentes y proponer soluciones complejas en lugar de la solución simple y efectiva.
-Arte y cultura: Subordinar la calidad estética y el entretenimiento a objetivos políticos y de justicia social.
En resumen, muchos disparates modernos (según estos dos filósofos) tienen una raíz común: en vez de mantener principios claros y generales, la gente se obsesiona con excepciones, anécdotas y casos especiales, complicando todo hasta volverlo absurdo. A esto los autores lo llaman “excepcionalismo” y lo ven como el verdadero problema intelectual de nuestra época.