Ser mi amigo es súper chévere... Si dejamos de lado que respondo mensajes más o menos cada doce días hábiles, pero al mismo tiempo no soy capaz de cerrar el hocico por más de dos segundos porque exploto, y mientras más apego y aprecio sienta a ti peor te voy a tratar.
Cansado de meterme por el fundillo las ganas de decir «¿Pero qué tiene que ver el culo con la pestaña?» cada vez que alguien me responde algo que, en efecto, no tiene que ver ni con el culo ni con la pestaña porque de lo contrario me miran mal.
¿Ustedes pueden creer que el loco que me hizo volver a fake (mi hermano) luego de rogarme por dos años aproximadamente que lo compañara para no aburrirse solo aquí, ahora me tiene a mí al borde de un ataque psicótico porque la rata no se quiere terminar de hacer una cuenta nueva?