Voy a dar mi opinión “contrarian”, pero mientras X me lo permita, prefiero, al igual que Nadal, no pecar de hipócrita:
Hay que defender la igualdad de oportunidades, como muy bien ha dicho Nadal. En esto, creo que estamos de acuerdo el 99% de los hombres y mujeres de este país.
Pero si lo que se busca es que el sector privado (o, aún peor, el público) subvencione deportes que generan infinítamente menos ingresos que otros, por una cuestión meramente ideológica, eso es otra historia.
Asumo que a los jugadores de petanca (hombres y mujeres) les gustaría ganar lo mismo que Messi o Cristiano Ronaldo, pero no lo generan.
Por esa razón hay diferencias estratosféricas entre los sueldos de unos jugadores y otros (independientemente del sexo). ¿Están discriminadas las jugadoras del FC Barcelona femenino que cobran una 10% de lo que cobran Alexia Putellas o Aitana Bonmatí? Pregunta seria.
El problema de este discurso demagógico es que la existencia de diferencias salariales se fundamenta en lo que cada uno genera o aporta al equipo. Y esto pasa, no solo en el deporte (que no deja de ser un negocio), sino en cualquier empresa.
En el fondo, lo que propugnan es mero comunismo disfrazado de feminismo. “De cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades”. Un sistema que desincentiva el esfuerzo, incentiva el parasitismo y que, por ello, ha fracasado estrepitósamente allí donde se ha implantado.
Dixit
El humorista sudafricano Trevor Noah sobre el racismo y la superioridad moral de analistas y periodistas europeos al hablar de Ucrania y sus refugiados blancos. Bromas que son puñetazos. Con razón.
No falta mai a la cita. El Xavier agafa el tamboret cada dia i es planta davant la finestra de la residència on viu la seva dona, la Carmen, que té Alzheimer. Hi parla, li fa ganyotes i li llança petons. Mentre tingui forces, no hi faltarà https://t.co/11mbYYvs21 #Play324
Costa Brava, cervesa, olor de crema solar, vi blanc, empatx de paella, tenir son a les postres, cafè amb gel, migdiada a qualsevol lloc. Això que no m’ho treguin mai, lo altre ho puc anar mig suportant però això, a partir de l’abril, és imprescindible.