Hay leyes que no me gustan, pero mi deber es aplicarlas, porque son normas aprobadas por los representantes de la ciudadanía. El CGPJ es el máximo órgano de gobierno judicial y, si no cumple las leyes, lanza el peligroso mensaje de que el Estado de Derecho a veces no existe.
Estamos creando nuevas e inmorales desigualdades. Los hijos de padres que tengan cultura y posibilidades harán de sus hijos una nueva élite por la que las empresas ya suspiran. Y esto debería llevarnos a la movilización, por ser una involución en toda regla