Lo peor que puedes hacer conmigo es ocultarme cosas; y lo segundo, subestimar mi capacidad para darme cuenta. Puedo aceptar verdades incómodas, pero me cuesta mucho más aceptar que intenten engañarme.
A mí si me gustan esos planes de salir por ahí a caminar con calma, mirar el atardecer, comer un helado, reír y hablar de la vida. Ojalá más personas con quienes tener planes así.