POBREZA ESTADÍSTICA Y RENDICIÓN
Entre los muchos errores del gobierno hay dos que parecen haber pasado desapercibidos.
Están en el proyecto de Rendición de Cuentas.
El primero: dejará sin efecto la exigencia de que, para cobrar la asistencia en dinero, los padres envíen a sus hijos a la escuela y los atiendan en los centros de salud.
El segundo: dejará de hacer las transferencias a través de una tarjeta y volverá a entregar dinero en efectivo.
Recuerdo a Alejandro Atchugarry cuando el país vivió momentos muy duros y debió brindar asistencias como estas. Siempre exigió algo a cambio.
Decía: no podemos dar asistencia por asistencia; que pinten una escuela, que arreglen una plaza, que hagan alguna ayuda social.
De ahí derivó, años después, una obligación para todo padre: para cobrar la asistencia, enviar a los hijos a la escuela y a los centros de salud.
Una obligación que está en la propia Constitución de la República.
Ahora el Frente Amplio la deja sin efecto.
Vivimos en un país donde solo se habla de derechos y nunca de deberes.
Enviar a los hijos a la escuela es un deber de todo padre.
Y es, además, la única forma real de sacar a esos niños de la pobreza.
Pero no: les darán el dinero aunque no los envíen.
Lo otro es aún más grave.
La asistencia se realiza hoy por tarjeta por una razón: solo permite adquirir bienes vitales como alimentos, higiene.
Con la tarjeta no se puede comprar vino, licor ni otras cosas no esenciales.
Con efectivo, se podrá.
La última vez que entregaron efectivo aumentó la venta de celulares: muchos cobraban y, en lugar de invertir en la alimentación del niño y de la familia, lo gastaban en otra cosa.
Cuesta creer tanto desatino.
La única explicación es que las encuestas calaron tan hondo que, populistas al fin, hayan decidido tomar este camino que inmoviliza en la pobreza.
El otro día, en la Comisión de Presupuesto de Diputados, escuché desde el oficialismo un concepto que lo resume todo: "estamos atacando la pobreza estadística".
Es decir: transferir efectivo a quienes están en la pobreza no para sacarlos de ella sino para que, cuando los mida la estadística, con ese ingreso queden fuera de ella.
El problema es que los inmovilizan en la pobreza.
Sin esa asistencia vuelven a ella; si progresan, la pierden.
Los estimulan a seguir así.
No atacan las causas, no exigen estudiar, progresar, trabajar.
Es el viejo clientelismo político en su más burda expresión.
Se llenan la boca diciendo que destinarán 31 millones de dólares a la pobreza infantil.
Es menos de lo que gastó el Instituto de Colonización el año pasado en un homenaje a un expresidente, o de lo que pierde ANCAP en el Cemento Portland.
Desde la oposición exigimos que se mantenga la obligación de enviar a los niños a la escuela y a los centros de salud para recibir la transferencia.
Y que se dupliquen esos 31 millones dejando de perder en ANCAP.
Nos dijeron que no.
Después se preguntan por qué no votamos la Rendición.
Hacerlo sería una rendición.
Una rendición ante el populismo del MPP que arrastra al Frente Amplio y vuelve, una vez más, a mostrar su peor cara.
Alejandro Pinocho Sánchez (@pachasanchez)
"Si aumenta el precio internacional del petróleo, el estado lo que tiene que hacer es SOSTENER Y NO TRASLADAR a la población, porque esto genera ENORMES problemas a la producción, a la logística y a las familias"
El gobierno del @Frente_Amplio cada vez más lejos de las necesidades de la gente. Mientras el ministro de economía anuncia recortes en la rendición de cuentas vamos a gastar varios millones de dólares en un nuevo edificio para el @Parlamento_UY.
¡Vergüenza nacional!
60.000 DÓLARES EN UN LOGO
Mientras miles de uruguayos esperan meses para ser atendidos.
Mientras faltan medicamentos en policlínicas. Mientras hay personas que dependen del sistema público de salud para algo tan básico como una consulta médica.
El Frente Amplio decidió gastar 60.000 dólares en cambiar el logo de ASSE.
No en más médicos.
No en más medicamentos.
No en mejorar la atención.
En un logo.
Esto no es solo un gasto innecesario.
Es una falta de respeto enorme a cada uruguayo que trabaja y paga impuestos.
Porque ese dinero no es del Frente Amplio.
Es de los ciudadanos que todos los meses sostienen el país con su esfuerzo.
Sin embargo, actúan como si el dinero público fuera propio.
Como si pudieran gastarlo en lo que se les ocurra o acomodarle la vida a los compañeros amigos del poder.
Sin explicaciones.
Sin prioridades.
Sin respeto por la gente.
El Frente Amplio cree que cambiar una imagen institucional va a ocultar los problemas reales del sistema de salud.
Pero los uruguayos no necesitan logos nuevos.
Necesitan respeto.
Necesitan prioridades claras.
Necesitan que el dinero que sale de sus impuestos se use para mejorar su vida, no para alimentar caprichos políticos o acomodar la vida de sus amigos.
Gastar 60.000 dólares en un logo mientras hay carencias en la salud pública no es solo un error de gestión.
Es una demostración brutal de lo lejos que está el Frente Amplio de la realidad de la gente.
Porque cuando un gobierno pierde el respeto por el dinero de la gente, también pierde el respeto por la gente misma.
Es una señal clara de que para el Frente Amplio las prioridades no están en la gente, sino en el relato y en los negocios del poder.
Decenas de estudiantes universitarios fueron asesinados, encarcelados y torturados por la dictadura Chavista, la UdelaR jamás abrió la boca.
Siempre dando vergüenza progres caviar.
25 años de dictadura.
Asesinados, torturados, perseguidos y casi 10 millones tuvieron que escapar.
Sin libertades, encerrando a la oposición, el chavismo saqueó el país y terminó haciendo fraude en las elecciones.
El gobierno de Uruguay escribe este papelón.
#NoEnMiNombre
Muchos de uds la conocen porque la han visto en TV, redes, o han ido por su cafetería. Lo que no saben es que toda esa imagen Disney era a costa de cagar gente. De la noche a la mañana cerró el local dejando a mucha gente en la calle. (cont)