Se me ocurrió desaparecer por dos días, porque mi cabeza no estaba bien... Y de verdad me di cuenta que no todas las personas a quienes llamamos AMIGOS, de verdad lo son.
y que el hecho de que alguien no haya sabido elegirme nunca significó que yo no fuera digna de ser elegida.
Quizás algún día deje de preguntarme por qué no me eligieron y empiece a agradecerme por no haber dejado de elegirme a mí.