Ausencias, conflictos familiares y económicos. Las fiestas están lejos de ser felices para la mayoría.
Nos venden el cuento de la familia unida y la noche de paz, pero una vez que dejamos de creer en papá Noel suele ser bastante diferente.
A fin de año se llega como se puede.
Ser responsables también es defender a los demás de nuestros propios monstruos
porque entendemos que somos nosotrxs quienes tenemos que enfrentarlos.
Ser responsables a veces también es irse de donde sabemos que hacemos doler porque aún no resolvimos lo que nos hace daño.
La amistad no te resuelve los problemas, ni te elimina el dolor... pero hace que todo lo malo sea mucho más liviano. Y eso ya es un montón.
Sin amigxs la vida nos costaría el doble.