mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
No solo me parece fantástico sino además hermoso y necesario el hecho de vivir en un país que se paraliza por completo por un partido de fase de grupos