Cuando ELLA me confeso su fetiche sobre los pies en aquella cena, no entendí su deseo, pero al llegar a casa la dije que si quería tocar los míos, quería ver lo que me había contado. Así que empezó a jugar con ellos, y trasladó su deseo en mis pliegues vaginales que se empaparon.
Muchas MUJERES quedan con cicatrices, estrías y piel floja después del parto. Es una realidad que con frecuencia las MUJERES intentan esconder y los medios nunca quieren mostrar. Estas líneas en su estómago, son poesía y siempre veré la belleza en ELLAS, es naturalidad hermosa.