Très TRÈS GRAND RESPECT !!!! 🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥
En 1936, devant les yeux d'Adolf Hitler aux Jeux de Berlin, un jeune homme de 20 ans fend l'eau à une vitesse phénoménale et fait taire tout le stade. Sept ans plus tard, en novembre 1943, il monte dans un wagon à bestiaux direction Auschwitz avec sa femme et leur fillette de deux ans. Ce soir-là, privé de son nom et réduit à un simple numéro gravé dans la chair, personne ne sait encore que cet homme brisé accomplira après l'enfer l'un des plus grands miracles de l'histoire du sport.
Son nom était Alfred Nakache.
Avant la guerre, Alfred est le roi des bassins, l'un des nageurs les plus rapides de la planète et le fierté de toute la France. Mais en 1941, sous l'Occupation, un article de presse le désigne publiquement comme « le Juif Nakache » et exige son bannissement immédiat des compétitions. Par solidarité, d'autres nageurs français refusent de plonger sans lui et se retirent des championnats. Ce geste magnifique ne suffira pas à le protéger de la haine.
Dénoncé, Alfred est arrêté avec les deux êtres qu'il aime plus que tout au monde.
Dès leur arrivée sur la rampe d'Auschwitz, sous un ciel gris et glacial, la sélection sépare la famille en quelques secondes. Alfred est envoyé aux travaux forcés. Sa femme Paule et leur petite Annie, âgée de deux ans à peine, sont exécutées dès le premier jour. Alfred l'ignore et continue d'espérer chaque matin, trouvant la force de survivre dans le seul souvenir de leurs sourires.
Il a perdu sa dignité.
Il a perdu sa femme.
Il a perdu sa petite fille.
Après avoir survécu aux travaux exténuants et aux marches de la mort en plein hiver, il est enfin libéré au camp de Buchenwald. Il n'est plus qu'un squelette vivant, pesant à peine 40 kilos, les yeux creusés par le chagrin lorsqu'il apprend la terrible vérité : il ne reverra plus jamais sa femme et son enfant.
N'importe quel homme se serait laissé mourir.
Mais un peu plus d'un an après sa libération, en 1946, Alfred s'avance au bord d'un bassin. Ses bras sont marqués par les cicatrices, son corps porte les traces de la faim, mais il plonge. Dans l'eau, il ne ressent plus la douleur des camps ni le poids de l'absence. Il bat le record du monde du relais. Deux ans plus tard, aux Jeux Olympiques de Londres en 1948, il est le seul survivant des camps de la mort à s'aligner au départ, nageant non pas pour la gloire ou la vengeance, mais simplement pour se sentir encore vivant.
Alfred a consacré la suite de sa vie à transmettre sa passion aux enfants de Toulouse, leur apprenant à flotter, à respirer, à ne jamais abandonner face au courant.
Un après-midi de 1983, alors qu'il effectuait sa traversée quotidienne dans la mer, son cœur fatigué s'est arrêté. L'eau, qui lui avait tout donné et qui l'avait aidé à traverser le pire, l'a emporté paisiblement.
On croit souvent que le courage consiste à se battre contre les autres, alors qu'il s'agit parfois simplement de trouver une raison de continuer à respirer quand on a tout perdu.
Si ce destin hors du commun vous a touché, partagez-le pour que le nom d'Alfred ne soit jamais oublié. On a tous en nous une force cachée pour surmonter nos plus sombres épreuves.
Una vieja fábula china cuenta que un sapo, movido por la curiosidad, le preguntó a un ciempiés: "¿En qué orden mueves tus patas al caminar? ¿Cuál va primero, cuál después?"
El ciempiés nunca se había hecho esa pregunta. Simplemente caminaba. Pero en cuanto empezó a pensarlo, intentó identificar el orden exacto de cada pata, calcular la secuencia perfecta, anticipar cuál debía moverse antes que la otra para no perder el equilibrio.
Se quedó completamente paralizado. Tirado en el suelo, sin poder dar un solo paso, atrapado analizando un movimiento que hasta hacía un minuto hacía perfectamente bien sin pensarlo.
Esa fábula lleva siglos repitiéndose porque describe algo que le pasa a cualquier persona, no solo a un insecto de cuento. Hay actividades que la mente sabe hacer sola: hablar con naturalidad, tomar una decisión sencilla, disfrutar un momento sin analizarlo. Y en cuanto alguien empieza a sobreanalizar cada paso, calculando riesgos que antes ni existían, buscando el orden "perfecto" para algo que no lo necesitaba, el resultado es exactamente el mismo que el del ciempiés: parálisis.
Sobrepensar se siente como estar cuidándose, como si darle vueltas a todo fuera una forma de mantener el control. Pero es justo lo contrario: es una alerta constante que el cuerpo paga con cortisol, tensión y cansancio, por un control que en realidad nunca existió.
Nadie controla el resultado por pensarlo más veces. Lo único que sí se pierde, con cada vuelta extra, es la calma que se necesitaba para disfrutar lo que ya se tenía. Soltar esa ilusión de control no te deja indefenso. Te devuelve la felicidad que el sobrepensar llevaba rato robándote en silencio.
🇻🇪🙏COMPROBADO
CIENTIFICAMENTE
APARICIÓN Y MILAGRO
DE LA VIRGEN DE
COROMOTO PATRONA
DE VZLA🙏🇻🇪
Esto es impresionante.
Y ni siquiera me refiero al
dogma ni a la iglesia católica.
Hablo de las pruebas
científicas de rigor y los
alucinantes resultados.
La parte espiritual o
dogmática es otra cosa.
Aunque en este caso ambas
variables se cruzan y se
complementan.
🙏¡UN VERDADERO
MILAGRO!����
LE DIJE A MI PSICÓLOGA: “ME SIENTO VACÍA. Solo trabajo, llego a casa y me quedo tirada en el sofá.”
Se quedó en silencio. Después de unos segundos sonrió.
Luego me miró y dijo:
Un episodio de Dr. House terminó ayudando a resolver un misterioso caso médico en la vida real. 🩺😱
En Alemania, un paciente de 55 años sufría graves problemas de salud, entre ellos insuficiencia cardiaca, pérdida de audición y visión, sin que los médicos lograran encontrar inicialmente una explicación.
El médico Jürgen Schäfer recordó entonces un episodio de House M.D. en el que se diagnosticaba una intoxicación por cobalto relacionada con una prótesis de cadera. La similitud llevó al equipo a investigar esa posibilidad.
Los análisis revelaron niveles extremadamente elevados de cobalto en el organismo del paciente, relacionados con el desgaste de componentes metálicos de su prótesis. Tras reemplazarla, su condición mejoró.
El caso fue tan extraordinario que terminó publicado en la prestigiosa revista médica The Lancet bajo un título que reconocía directamente la insólita inspiración: “Intoxicación por cobalto diagnosticada con la ayuda del Dr. House”.
❌El Destino más Feliz de Europa NO es París. 🇫🇷
Tampoco Londres. 🇬🇧
Ni siquiera Santorini. 🇬🇷
Según un ranking de 2026, el nº1 está en una pequeña localidad italiana frente al Mediterráneo.
Y obtuvo 100 puntos sobre 100.
El lugar es ↓🧵
HILO: ¿Por qué sentimos un sismo en Caracas y La Guaira en la madrugada? La ciencia detrás del movimiento. Mi investigación aquí abajo 👇
Lo que ocurrió:
A las 3:07 a.m. se registró un evento sísmico de magnitud 4.0 con epicentro 10 km al noroeste de La Guaira y 10 km de profundidad. Fue leve/moderado, pero por su poca profundidad se sintió seco y brusco en varias zonas.
¿Por qué algunos lo sintieron muy fuerte y otros ni se enteraron?
La percepción de un temblor no depende solo de su fuerza. Influyen el tipo de suelo (relleno vs. roca firme), la altura de la edificación, el ruido ambiental de la hora y la etapa del sueño en la que estabas.
¿Es una réplica o un evento nuevo?
A nivel sismológico, las réplicas siguen una tendencia a decrecer en frecuencia y energía con el tiempo. Un evento de magnitud 4.0 a poca profundidad en la falla de San Sebastián funciona como un reajuste tectónico local independiente, común en el litoral central.
"Parece que la Tierra tiembla más en todo el mundo..."
¿Es así? La respuesta científica es no. La Tierra siempre ha temblado al mismo ritmo. Lo que ha cambiado drásticamente es la tecnología: hoy tenemos redes de monitoreo globales en tiempo real y teléfonos que nos notifican un sismo al instante a miles de kilómetros.
La Tierra está viva:
Los sismos no son señales de "furia natural" ni anomalías, sino la respiración dinámica de un planeta dinámico. La corteza terrestre se ajusta, acomoda sus placas y libera energía acumulada constantemente. Estar activo es lo que hace a nuestro planeta habitable.
El equilibrio cósmico:
Si la Tierra no tuviera placas tectónicas en movimiento, no tendría actividad volcánica, campo magnético protector ni la atmósfera que hoy nos da aire. La misma energía interna que hace crujir el suelo es la que mantiene viva la biósfera desde hace miles de millones de años.
Comprender la naturaleza transforma el miedo en conocimiento. La ciencia nos da las herramientas para construir mejor, prepararnos y mantener la calma. Habitamos un planeta lleno de vida, en constante evolución y movimiento. ¡A seguir adelante con tranquilidad! 🌿🧠
Si estás pensando en regresar a Venezuela, este consejo que te voy a dar puede ahorrarte uno de los errores más grandes de tu vida: no te vayas a la buena de Dios. Antes de irte, asegúrate primero de tener garantizada la posibilidad de poder salir nuevamente, ya sea al país donde estás ahora o a cualquier otro. Porque hay una trampa emocional en todo esto que mucha gente no ve venir hasta que ya es demasiado tarde.
Esa trampa se llama nostalgia, y es muy traicionera. Te pinta una Venezuela que hace mucho que no existe, o que probablemente sólo ha existido en tu imaginación. Te hace sentir un llamado irresistible, una certeza de que allá vas a ser feliz, de que ese es tu lugar. Y entonces vendes todo, dejas todo, y te regresas con toda ilusión. El problema es que muchas veces, al llegar, descubres que lo que extrañabas era un espejismo. Que la realidad no se parece al recuerdo. Y para ese momento, si no tomaste precauciones, puede que ya no tengas forma de volver a salir. Quedarte sin poder salir del lugar del que un día lograste escapar es una de las situaciones más angustiantes que existen.
Por eso, la regla de oro es dejar siempre una puerta abierta, una vía de escape. Si estás en España, en Argentina o en cualquier país donde puedas optar a la nacionalidad en poco tiempo, espérala y consíguela antes de irte. Ese pasaporte es tu llave de regreso, tu seguro de vida, la garantía de que si Venezuela no resulta ser lo que soñabas, puedes volver a irte sin tener que empezar de cero, sin depender de nadie, sin rogar por un visado. Unos meses o incluso un par de años de espera por un documento que te acompañará para siempre valen infinitamente más que la prisa de un regreso impulsivo.
Si estás en Estados Unidos, la situación es más complicada, porque en la mayoría de los casos, salir de EEUU significa perder el estatus migratorio y ya no poder volver. En ese escenario, si de verdad sientes que quieres regresarte a Venezuela, al menos hazlo con un plan B financiero. Deja dinero guardado, suficiente como para tener una salida alternativa. Por ejemplo, para poder venirte a España como estudiante si las cosas en Venezuela no funcionan. Tener ese colchón puede ser la diferencia entre quedarte atrapado sin opciones y poder reinventarte en otro lugar si hace falta.
Ese dinero, por más tentación que haya, no lo toques bajo ningún concepto al menos por los primeros tres años luego de llegar a Venezuela. La idea de fondo es simple: regresarte a Venezuela es una decisión válida y respetable, pero nunca debe ser una decisión sin plan B. El corazón te puede pedir volver, y está bien escucharlo, pero la cabeza tiene que asegurarse de que si ese corazón se equivoca, tú no te quedes sin salida.
Ama a Venezuela, extráñala, regresa si eso es lo que quieres. Pero hazlo con inteligencia, protegiendo tu futuro, dejando siempre abierta la posibilidad de rectificar. Porque las decisiones irreversibles tomadas por impulso son las que más caro se pagan, y en esto, tu libertad de movimiento es lo último que deberías arriesgar.
En 1949 un médico inglés publicó 700 palabras en The Lancet que deberían leerse en voz alta cada vez que entra una generación nueva a un hospital.
Casi nadie las lee.
Los siete pecados de la medicina. 🧵
🇻🇪 ATENCIÓN VENEZUELA: Ha sido publicado un reporte crítico sobre el estado actual del Sistema Eléctrico Nacional venezolano.
Fue titulado "La Crisis Anunciada del SEN en Venezuela", elaborado por el Ing. Nelson Hernández y desglosa por qué el colapso que hoy sufre nuestra grilla eléctrica comenzó 2003.
Veintitrés años atrás...
Le pregunté hoy a @morandavid que consultara directamente con Nelson cuál es el límite de las líneas de transmisión de alta tensión (765 kV) que transportan la electricidad, generada por Guri, Caruachi, Macagua, desde la cuenca del Caroní hacia el resto del país.
La respuesta: el límite de diseño de esas líneas troncales es de 7 GW.
Pero, CORPOELEC, habitualmente empuja ese límite entre un 10% y un 15% por encima de la capacidad de diseño. Es decir, hay momentos en que esas líneas están transportando 8 GW.
Eso degrada el cableado, acelera las fallas, y es una de las razones por las que una parte importante del sistema eléctrico colapsa sin que nadie haya "saboteado" nada.
Ahora hagamos la matemática.
Nelson Hernández calcula que nuestra capacidad hidroeléctrica operativa actual es de aproximadamente 9.980 MW.
Prácticamente 10 GW.
El límite físico de lo que las líneas pueden transportar de forma sostenida es 7 GW. Con suerte, empujando al límite, 8 GW.
Eso significa que Venezuela podría generar entre 2 GW y casi 3 GW más de electricidad hidroeléctrica, pero no lograríamos llevarla a la capital o al resto del país.
En el estado de Bolivar tampoco hay industria que pueda comprarle a CORPOELEC millones de vatios, todos los días.
Esto tiene un nombre: electricidad varada.
Y tiene un precedente histórico en Venezuela.
En su mejor época, la CVG y los complejos de aluminio y acero en Guayana funcionaban exactamente como una batería. Consumían localmente la electricidad del Caroní que no podía ser transportada. Eran el ancla industrial que justificaba operar el Gurí a plena capacidad.
Esa industria pesada colapsó. Y con ella desapareció el único consumidor que absorbía la electricidad que el resto del país no requería porque funcionaban las plantas termoeléctricas.
El reporte de Hernández documenta con precisión quirúrgica por qué llegamos aquí: 4 fallas simultáneas, asfixia financiera desde 2003, deterioro físico por diferimiento sistemático del mantenimiento, fuga masiva de cerebros técnicos, y sustitución de la planificación técnica por decisiones políticas.
No fue sabotaje. Fue negligencia compuesta durante dos décadas.
Y el sistema lleva 5 fases de deterioro:
- 2003-2006: Incubación
- 2007-2008: Nacionalización y pérdida de autonomía técnica
- 2009-2010: Crisis declarada y trampa hidrológica
- 2011-2018: Agudización estructural
- 2019-2026: Colapso sistémico y rehabilitación transnacional
Hoy, en 2026, Siemens Energy y GE Vernova ya están en campo, trabajando en Guri, Caruachi y Macagua.
Eso es rehabilitación transnacional. Ese proceso va a tomar entre 4 y 5 años mínimo, y requerirá de diez miles de millones de dólares, solo para el complejo hidroeléctrico.
Pero mientras eso ocurre, el problema de la electricidad varada sigue activo hoy.
¿Qué industria puede instalarse en Bolívar, a metros de la generación, consumir esos 2 GW que no tienen destino, y convertirlos en dólares sin necesidad de que las líneas de transmisión estén reparadas?
La minería de Bitcoin a escala industrial es una.
Los mineros no necesitan transmitir la electricidad.
Van donde está la electricidad.
Se instalan en el nodo de generación. Reemplazan funcionalmente lo que hacía la CVG: ser el consumidor local que estabiliza el sistema y evita que el operador tenga que abrir los vertederos del embalse y dejar correr el agua sin producir nada.
Porque esa es la alternativa real cuando hay generación que el sistema no puede despachar: derramar agua. Desperdiciar el recurso que debería estar generando valor.
Un PPA de largo plazo entre CORPOELEC y operadores privados de mining resuelve tres problemas al mismo tiempo. Primero, monetiza la electricidad varada que hoy no tiene destino. Segundo, genera divisas duras que pueden financiar los repuestos y las subestaciones que el SEN necesita. Tercero, descarga las líneas troncales operando en su límite de diseño de 7 GW en vez de estresarlas a 8 GW, alargando la vida útil de la infraestructura que ya existe.
El reporte de Hernández concluye con una frase que no tiene vuelta atrás:
"El SEN pasó de ser un problema de capacidad instalada teórica a un problema crítico de disponibilidad real".
Tenemos 32,5 GW nominales, instalados. Generamos unos 12 GW reales. El resto es peso muerto.
Venezuela no necesita inventar nada para aplicarlo en el país. Solo necesita mirar al sur.
Paraguay aplicó exactamente este modelo. En 2020, apenas tenía actividad de minería de Bitcoin comparable a la que tiene hoy Venezuela. Cinco años después, es el cuarto país con mayor actividad de minería de Bitcoin en el mundo.
Tienes siete veces el hashrate que hoy tiene Venezuela. Todo construido sobre un modelo simple: operadores privados firmando PPAs de largo plazo con la ANDE, el operador de red nacional, para monetizar la electricidad excedente de Itaipú y Yacyretá, dos represas hidroeléctricas que generan más de lo que Paraguay puede consumir o exportar.
Hoy, Paraguay destina 1 GW a la minería de Bitcoin y eso representa el 60% de los ingresos de la ANDE, el operador de la red eléctrica paraguaya.
El operador de red nacional de Paraguay financia el 60% de su operación gracias a los mineros de Bitcoin que consumen la electricidad que nadie más podía usar.
Venezuela tiene una capacidad hidroeléctrica instalada similar a la de Paraguay. Tiene el mismo problema: electricidad generada en el sur que no puede ser transportada al resto del país por restricciones en las líneas de transmisión.
Tenemos el mismo recurso: agua de represas que genera kilovatios sin destino. Y tiene el mismo tamaño de electricidad varada, entre 1 y 2 GW atrapados en la cuenca del Caroní que las líneas troncales no pueden mover.
Los números son casi idénticos. La fuente de energía es la misma. El cuello de botella de transmisión es el mismo.
¿Por qué no aplicar el mismo modelo que los paraguayos construyeron en 5 años en vez de dejar correr el agua en el embalse del Guri?
La pregunta no es si Venezuela necesita soluciones nuevas.
Ya existe una probada, funcionando, a 2,000 kilómetros de distancia.
La pregunta es si la administración actual está dispuesta a replicar lo que los paraguayos ya demostraron que funciona, antes de que El Niño llegue y baje los embalses que hoy son lo que sostiene al Sistema Eléctrico Nacional.
FIN 🇻🇪₿
En los últimos días han llamado la atención dos imágenes.
Primero, el 𝗖𝗿𝗶𝘀𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝗦𝗮𝘂𝗺𝗼𝘀 (Gironda, Francia), que permaneció en pie tras el devastador incendio que arrasó la zona.
Después, en el 𝗦𝗮𝗹𝗲𝗻𝘁𝗼 (Italia), una escultura de Cristo tallada en un olivo muerto por la Xylella sobrevivió al fuego mientras el paisaje a su alrededor quedó reducido a cenizas.
¿Son milagros? La Iglesia siempre ha sido prudente antes de llamar “milagro” a un acontecimiento. Y nosotros también deberíamos serlo.
Pero sí hay algo que estas imágenes nos recuerdan.
El fuego puede consumir bosques, templos o esculturas. Lo que nunca podrá consumir es el mensaje de la Cruz.
Cristo no vino a prometernos una vida sin llamas. Entró Él mismo en el sufrimiento para vencer aquello que parecía tener la última palabra: el pecado y la muerte.
Ver un crucifijo en pie entre las cenizas es, al menos, una poderosa imagen de esa verdad: cuando todo parece perdido, la esperanza cristiana permanece.
Porque, al final, no es la madera la que sostiene a Cristo. Es Cristo quien sigue sosteniendo al mundo.
✝️🙏
La vida y la ciencia…
Durante décadas, millones de personas llevaron en el brazo una pequeña marca que contaba una historia inmensa.
Era la cicatriz de la vacuna contra la viruela.
Para muchos, esa señal redonda en la piel parece solo un recuerdo médico de otra época. Pero detrás de ella hubo una de las campañas sanitarias más importantes de la humanidad: la lucha contra una enfermedad que durante siglos dejó familias rotas, rostros marcados y ciudades enteras viviendo con miedo.
La vacuna contra la viruela no se aplicaba como muchas vacunas modernas.
No era una simple inyección profunda con jeringa. En la etapa final de la erradicación mundial se usó principalmente una aguja bifurcada, una pequeña herramienta de dos puntas que se mojaba en la vacuna y luego se presionaba varias veces sobre la piel, generalmente en la parte superior del brazo.
La idea era provocar una reacción local controlada.
El virus vaccinia, relacionado con el de la viruela pero distinto y más seguro para la vacunación, generaba una pequeña lesión en el sitio de aplicación. Primero aparecía enrojecimiento, luego una ampolla, después una costra. Al caer, dejaba una marca permanente en la piel.
Esa cicatriz no era la cicatriz de la viruela. Era la señal de que el cuerpo había aprendido a defenderse.
La diferencia importa. Las cicatrices de la enfermedad podían ser numerosas, profundas y visibles en el rostro y el cuerpo de quienes sobrevivían. La cicatriz de la vacuna, en cambio, era una marca pequeña, nacida de una lesión controlada que buscaba evitar algo mucho peor.
Durante mucho tiempo, ese pequeño círculo en el brazo fue casi un pasaporte de protección. Decía que una persona había recibido una defensa contra una de las enfermedades más temidas del mundo. En algunos países, generaciones enteras crecieron reconociendo esa marca en padres, abuelos, vecinos y maestros.
Hoy la viruela está erradicada.
Fue declarada eliminada del mundo en 1980, después de una campaña internacional enorme, sostenida por médicos, enfermeros, vacunadores, comunidades y trabajadores de salud que llegaron a lugares remotos con neveras, agujas, registros y una convicción muy simple: detener una enfermedad que había acompañado a la humanidad durante milenios.
Por eso aquella cicatriz no debería verse solo como una imperfección.
Es una huella de victoria colectiva.
Una pequeña marca en la piel que recuerda una época en la que la medicina, la organización pública y la cooperación internacional lograron algo extraordinario: borrar del mundo una enfermedad que durante siglos pareció invencible.
Algunas cicatrices hablan de heridas. Esta habla de una humanidad que aprendió a protegerse.
Santiago tiene ocho años. Es de La Guaira. Vivía en el urbanismo Hugo Chávez (Summa) de Playa Grande. Su edificio fue uno de los que se derrumbó el 24 de junio. Su familia perdió todo.
Santiago llegó a Montalbán, Carabobo, donde viven sus abuelos maternos. Hace menos de un año le diagnosticaron diábetes. Debe aplicarse insulina a diario y tener una alimentación especial.
Santiago es encantador, me dicen algunas buenas personas de mi pueblo que ya lo conocieron.
He estado conversando todos estos días con su mamá. Ella me ha insistido en que no quiere dinero, sino insulinas y, "si fuese posible", ayuda con alimentos para la dieta de su muchachito.
Esta nota es para contarles de Santiago, de Rebeca, y también de mi amigo español que al saber del caso se ocupó de poner, allá en Montalbán, las insulinas para tratamiento por varias semanas, además de una provisión suficiente de alimentos. Él me insistió en que no quiere menciones.
Pero soy venezolana y esta es una nota de gratitud.
#Venezuela. 📢Atención. Karen Brewer-Carias alerta sobre los rasguños o desgarres en el Avila como consecuencia del Terremoto y las precauciones que se deben tomar desde ya, antes que lleguen las lluvias. ‼️ Oido 🦻
Esto hay que escucharlo. Se necesitan a todos los expertos para evaluar los daños causados por los terremotos en El Ávila. Protección civil no es suficiente, se necesita más, equipos modernos.
Estamos a tiempo de prevenir otra tragedia.
Tenía días preguntándome qué había pasado con El Vikingo, el muchacho que le envió mensajes de voz a su hermana y a su mamá diciéndole que su espalda aguantaba 7 espadas y que estaba bien.
Pues resulta que hoy me enteré de que se llama William Vera y que el día del terremoto había bajado a La Guaira a pasar el día con su novia y su suegra.
Quedaron atrapados entre los escombros del edificio. Su suegra murió en el acto. Su novia, varias horas después, pero él fue rescatado por sus amigos después que su madre les insistiera para que lo buscaran pues no habían podido comunicarse.
Ellos lo sacaron. Se lo llevaron a un hospital en Vargas, pero ahí no podían atenderlo. Debieron pagar 500 dólares para que una ambulancia lo trasladara a una clínica. Fue en ese momento cuando grabó los audios.
Al llegar a la clínica en Caracas, la administración pidió una inicial para poder atenderlo. Mientras tanto, Williams a pesar de sus lesiones evidentes, seguía esperando una humanidad que nunca llegó.
Horas más tarde, murió desangrado sin ser atendido ni siquiera con los primeros auxilios.
De verdad que esta historia me rompió el corazón. No fue hasta hoy que me enteré del desenlace.
¿Cuantas vidas se perdieron por inacción y omisión? Por falta de humanidad. Por el dinero que nadie se lleva cuando la vida llega a su fin.
Increíblemente, aún a pesar de los miles de muertos, muchos decidieron seguir implacables y como si nada pasó.
La vida y el karma, siempre llegan.
Pensé que era una exageración...
Hasta descubrir por qué tanta gente está hablando de esto.
Después de ver cómo esto puede facilitar la rutina de quien cuida a un anciano, lo entendí.