El otro día leí que sin la letra “Ñ” no existiría el español. Y eso me hizo pensar mucho en lo preciosa que es, porque sin la “Ñ” no se podría soñar, no se podría extrañar, no existiría el cariño, ni el otoño y no podríamos decir añañay.
Yo tenía 10 años cuando ocurrió lo del FOBAPROA. Fue impactante ver los rostros de miedo en los adultos.
Zedillo no salió a culpar a los gobiernos anteriores y sacar un pañuelito blanco, ni a comer garnacha. Zedillo tomó decisiones y sacó al país adelante. Ni siquiera le importó quedar como el malo. Tomó una decisión como gobernante, no como político. Cualquiera hubiera pensado primero en su POPULARIDAD y no en lo mejor para el país.
No sé si el FOBAPROA fue la mejor solución, pero fue la solución a lo que había en ese momento y bajo las circunstancias que existían. Muchos no saben y otros olvidan lo que estaba pasando antes de que se pusiera una solución.