Gilberto Mora te da pases entre líneas como Iniesta, te abre el juego como De Bruyne y te centra como Pirlo. Es un puto prodigio.
Hay que darle las escrituras de todo Tlaxcala y unos ductos de Pemex para que pueda extraer huachicol a su gusto. Se merece eso y más.
La imagen que todos los aficionados del Cruz Azul estaban esperando. El título llegó, señoras y señores. Campeones con total justicia y merecimiento. La Máquina volvió al trono del fútbol mexicano. LA DÉCIMA ESTÁ AQUÍ.