Perder a un ser querido siempre será difícil. Cuando están enfermos y sin mejorías te vas preparando, aunque duela, para lo peor.
Cuando se van de repente no te da tiempo de procesarlo, la mente y el corazón se ponen en conflicto; quieres hacerlo todo pero no puedes hacer nada.
No cualquiera te va a decir: Estudia, cuídate, yo te ayudo, ponle ganas, pórtate bien. Sea tu pareja, familia o un amigo... Valóralo. Eso solo lo hace quien te quiere de verdad.