Lo triste es que nadie sabe cuándo alguien realmente está sufriendo. Podríamos estar junto a alguien que está completamente roto y ni siquiera lo sabríamos.
Hace la tuya, siempre, es la única manera de que te vaya bien, se fiel a tu convicción, confía plenamente en vos y practica una linda sonrisa, la vas a necesitar cuando logres lo que querías lograr, ahí te van a felicitar los que te tiraban mierda y te criticaban, sonreíles.
A mis ex compañeros del secundario se les puede reprochar muchísimas cosas. Pero hicieron algo sumamente valorable: nunca tiraron la idea de reunirse para ver cómo van las vidas de cada uno