El día anterior a las vacaciones, la previa de un viaje, de una cita, de un concierto, los viernes, las ganas de decir te quiero antes de decirlo por primera vez, la víspera de reyes. La vida es mejor con nervios y con deseo.
Todos los días
te quiero
de las 10 de la mañana
a las 4 de la tarde,
de las 4 de la tarde
a las 8 de la noche,
y de las 8 de la noche
a las 2 de la madrugada.
Después de las 2,
te sueño
y te quiero.
La felicidad es subestimada. La pintan como éxtasis, pero casi siempre es calma. Es la ausencia de problemas urgentes. Es un domingo por la tarde sin nada que resolver.