Por qué nunca he oído hablar a nadie de la MARAVILLA que es compartir un beso ESQUIMAL con tu persona favorita. ES ALGO TAN ÍNTIMO Y TIERNO QUE NO TIENE COMPARACIÓN. Unir tu nariz con la de tu pareja, como si ambos fueran unos gatos enamorados, es la CÚSPIDE del romanticismo.