Se pueden tener grandes amigos con opiniones diferentes, debatir ideas es enriquecedor para ambos. Lo que no se puede es compartir espacio y ser amigo de nazis.
Simple.
Si dices que te gusta leer pero no lees manuscritos iluminados del siglo XII copiados a mano en un monasterio por un escriba sobreexplotado, perdona pero no te gusta leer.
Qué increíble superpoder es abrir un libro y, de repente, estar a salvo del mundo exterior durante unas horas. La literatura no nos cambia la vida, nos la devuelve cuando la realidad nos la roba.
La lágrima que se me ha saltado cuando los drones han generado a Antoni Gaudí para que por fin contemplara su obra prácticamente acabada. Me puse emocional. No supero.