De esta semana podemos sacar dos lecciones bastante claras, creo: hay una mayoría social en las antípodas de este gobierno (por lo menos en cosas cruciales que deberían servir para construir una coalición amplia) y una dirigencia opositora que es un obstáculo para expresarla.
¿Sos extranjero y querés comprar grandes extensiones de tierra en Argentina? Hacelo a través de Glocal Terra, empresa que se dedica a eso y que fue fundada por Joaquin Benegas Lynch. El servicio que ofrece es tan completo que él mismo en el Senado se encarga de votar a favor del proyecto para modificar la ley que le pone límites a esas operaciones. Impresionante.
Mirá lo que es este video, mostrando todos los robos que sufrió la Selección Argentina en los últimos años
Antes no se escandalizaban ni buscaban justicia arbitral, solo se reían de Messi. Ahora buscan excusas incluso cuando no hay nada polémico
Con tanta reivindicación de nuestra historia, me parece una locura q nadie haya mencionado q en los actos de los Granaderos se elige a UNO para invocar (representar) al Sargento Cabral. Lo llaman, viene a 🐎y él responde Presente.
Lo pensé y se me puso la piel de gallina 🇦🇷
Argentina tiene que recuperar la noción básica de interés nacional. No hace falta ser un nacionalista a ultranza o un fascista para entender algo tan elemental. Se oponen a esto los liberales que buscan alineamiento irrestricto y los progresistas "ciudadanos del mundo".
Algunos veteranos de Malvinas fueron a Pujato a agradecerle a scaloni y le regalaron una bandera firmada por ellos.
“MALVINIZARON MÁS QUE NADIE EN ESE PARTIDO CON LOS INGLESES. Les demostramos a los ingleses que son nuestras”.
Momentazo. ❤️🇦🇷
Esos detalles en celeste que se ven debajo de "Gracias Selección" son las manos de los peques que confeccionaron la bandera exhibida en la Casa de Auxilio Ramos Mejía. Orgullo sanitario del Oeste.
Acá la rompió el armenio 🛐🛐🛐
Estos días se dijo muchísimo sobre Argentina: que somos excepcionalmente racistas, intolerantes, discriminadores.
Aquí, el rechazo fue unánime, de la izquierda al mileísmo más duro.
Y sí, acá hay racismo y discriminación. Pero que seamos los peores del mundo en eso no lo banca ningún solo dato. Más bien al revés. Sale hilo.
A fines de 2021 el gobierno argentino anunció la autorización de un proceso de exploración de petróleo y gas en el mar argentino, en un caso a 300 km y en otro a 400 km de las costas de Mar del Plata. La organización @GreenpeaceArg anunció una campaña de boicot, contrató 3 actores a los que roció con pintura negra y los situó en la playa de Mar del Plata, comunicando que ese sería el destino de dicha hermosa ciudad si se avanzaba con este proyecto. Además promovió acciones judiciales y una campaña de desinformación en la que llegó incluso a señalar que el riesgo de derrame petrolero era del 100%.
Semanas atrás el gobierno de ocupación ilegal de las Islas Malvinas anunció que próximamente se iniciará la explotación petrolera del proyecto Sea Lion, al norte de las Islas con una produccion inicial diaria de 55.000 barriles. Ya no se trata de exploración para ver si hay petróleo (como en el caso de aquella campaña de 2022) sino del inicio de una etapa de extracción de hidrocarburos.
Hasta el día de la fecha no he podido encontrar ninguna declaración de @GreenpeaceArg ni de @Greenpeace sobre este reciente anuncio, ni campaña de boicot , ni peticiones en https://t.co/tpVhbMZS2L ni valientes activistas abrazados a las ballenas. ¿Será que cierto activismo e indignación posee una tendenciosa selectividad?
Se me ocurren muchas respuestas. Mejor saquen sus propias conclusiones.
Una diputada gringa repitiendo que somos un país racista porque nos aplica el marco teórico de una nación que tuvo su peor guerra porque la mitad de la población quería sostener la esclavitud. Nunca nos pasó: la libertad para todos los nacidos en suelo argentino llegó en 1813, antes que nuestra declaración formal de independencia y medio siglo antes de Lincoln.
Un dirigente de izquierda europeo, el simpatiquísimo @yanisvaroufakis del Club Deportivo Yo, da clases sobre multiculturalismo a un país que nunca colonizó a nadie, que recibió e integró ocho veces su población en menos de cincuenta años y que, al día de hoy, mantiene una de las legislaciones migratorias más abiertas del mundo, que hacen que sigamos incorporando diversidad a nuestro pueblo.
Pregúntenle por el trato a los venezolanos en nuestro país y compárenlo con lo que les van a contar del resto de los del continente o midámoslo con las políticas de concentración de inmigrantes en las islas de Grecia, o en Ceuta y Melilla o los pagos a gobiernos africanos para que les hagan de patrulla fronteriza.
De los que se suben a maltratarnos gratuitamente desde América Latina, en sociedades estratificadas por color de piel y cantidad de apellidos, ojalá tuvieran el plebeyismo de la nuestra y la voluntad de no tragarnos las injusticias como si vinieran dadas.
Acá estamos. Todos juntos 🇦🇷❤️.
Con el dolor en el alma por no haber podido traer la copa que todos merecíamos, pero con el orgullo a flor de piel por esta camiseta, por mis compañeros, el cuerpo técnico, los directivos, el cuerpo médico, los cocineros, los utileros y por cada persona que estuvo involucrada para que todo esto funcionara de la mejor manera. Y, por sobre todo, por ustedes, que nos hicieron llegar todo su amor, toda su fuerza, esa pasión que tanto nos caracteriza y la unión de un país que espero perdure en el tiempo.
Quiero felicitar a España por su merecido título.
Y a nuestra gente quiero decirle que el resultado no define el camino recorrido. Atravesamos adversidades, hicimos posible lo que parecía imposible y nunca buscamos excusas, solo encontramos razones para seguir. Defendimos nuestros colores mucho más allá de la cancha y compartimos momentos inolvidables en la Selección, junto a nuestras familias y con el apoyo incondicional de todos los argentinos. Siempre será un enorme orgullo representarlos.
Recuerden que “la caída de los grandes es la felicidad de los mediocres”.
Muchas gracias a todos. Cuidemos nuestro país. 🙏🏼
¡Te amo, Argentina! 🇦🇷
Estamos empezando a dimensionar realmente en Argentina lo que es el aparato publicitario más poderoso del mundo. Si lo habrán sufrido rusos, chinos, así como más de un país del Medio Oriente y de África. Por eso es admirable cuando se mantienen firmes y no ceden un solo metro.
Lo desesperante de esta campaña antiargentina es que llega en nuestro momento de mayor fragilidad como pueblo, como nación y como posibilidad de realización histórica. Con los salarios por el piso, el país literalmente en venta y la sociedad desmovilizada. Pero creo que ya tiene tantas aristas que lo mejor es pensarlo como una chispa que desató un incendio.
Son varias fuerzas en simultáneo que se alimentan entre sí. Así que voy a violar mi idea de nunca superar los 280 caracteres sólo porque necesito dejarlo por escrito en algún lado y no tengo otro:
- el negocio de las casas de apuestas de motorizar la bronca con Messi y la selección argentina para capitalizar apuestas en contra. Hasta acá estaba limitado al fútbol: recortes para presentar una selección argentina tramposa o beneficiada por los arbitrajes
- aquella foto de Messi con Trump (por cierto: nadie escrachó a Harry Kane o a Cristiano Ronaldo por lo mismo), que le granjeó la antipatía de mucho progresismo internacional normalmente ajeno al fútbol
- el eterno resentimiento con Messi de los madrilistas y fanáticos de Cristiano Ronaldo
- la dinámica propia de los algoritmos de redes, propensa a premiar el baiteo, la indignación y las reacciones por sobre cualquier verdad o reflexión
- la condición de defensor del título de la Argentina en el torneo, frente a otros equipos que por distintas razones y con distintos méritos llegaban como "underdogs", a algunos de los cuales encima nos tocó eliminar (Cabo Verde, Egipto)
- los mitos de Hollywood (la CIA) de la Argentina negrocida y de la Argentina nazi (este es vital: los países que acogieron más nazis en el mundo están convencidos de que vinieron todos acá). El cinismo bienpensante de la cultura woke estadounidense. De acá se sigue el mito de la Argentina como un Mordor racista
- el hecho fortuito de que la composición étnica de la Argentina (peso marginal de la economía esclavista, masiva inmigración europea en 1870-1950, mestizaje generalizado y ausencia de corrientes migratorias africanas contemporáneas significativas) haga que a las sociedades racializadas les "llame la atención" la supuesta ausencia de argentinos negros
- la existencia de insultos racistas largamente aceptados en la cultura futbolera (no sólo de la Argentina, por cierto) y, desde luego, un racismo+clasismo estructural más o menos similar al de otros países de América Latina (aunque yo pienso que matizado por el igualitarismo extremo de la cultura cívica argentina)
- un resentimiento prácticamente unilateral, en principio de origen futbolístico, del público mexicano. De la magnitud de este fenómeno los argentinos nos terminamos de enterar ahora
- un discurso xenófobo contra los argentinos montado sobre una impostura antirracista motorizado sobre todo ¡por la ultraderecha racista! en Brasil, aunque no sólo por ellos
- genuinos episodios de racismo por parte de un número ínfimo de los millones de turistas argentinos que todos los años visitan Brasil, magnificados en el marco de lo anterior
- aquella tapa de mierda de Olé de 1996 (gente, ¿ustedes saben lo que eran los 90?)
- la magnificación en redes sociales de los exponentes peor socializados de cada país, de los insultos más hirientes, etc., de modo que, además de los fakes y operaciones, todo el mundo ve a los peores argentinos posibles (como a nosotros nos aparecen los peores mexicanos)
- la bronca tradicional con los chilenos (alimentada de ambos lados, porque tantos argentinos dicen tantas pelotudeces también) y la permanente sorpresa de que los uruguayos no nos quieren. Esto es folclore inofensivo pero sumó voces "del barrio" a todo el quilombo
- la rivalidad histórica con Inglaterra, reactivada por el partido y el episodio de la bandera por Malvinas, que sumó a la bronca antiargentina a otra gente y a otros motivos que hasta el momento estaban al margen
- la forzada rivalidad con España ante el inevitable cruce en la final. A mí me cae mal su aura de agrandados del fútbol pero francamente no tengo nada contra el país, tengo grandes amigos, todo argentino que junta un mango se va a conocer y tenemos una colonia inmensa de compatriotas instalados allí
- el supremacismo cultural y el sermoneo moral europeos llevados al terreno del fútbol ante seleccionados de países subalternos que no aceptan su lugar de inferioridad (la Argentina y el Paraguay)
Ahora, muchos de estos son fenómenos inconexos entre sí. Algunas son cosas más bien dormidas, o que estaban en el terreno de las teorías de la conspiración. ¿Cómo pudieron activarse todas juntas, retroalimentarse y volverse verosímiles?
Acá es donde me parece que ningún análisis honesto puede omitir el contexto local:
- un gobierno argentino que ha sobreactuado hasta el paroxismo su alineamiento con Trump y, en especial, su apoyo irrestricto a las acciones del Estado de Israel. Nadie en el mundo, fuera del Estado de Israel, ha reivindicado más la impunidad israelí que Javier Milei
- un clima político en la Argentina que premia, para los seguidores del gobierno, un discurso supremacista, xenófobo y racista, en una genuina competencia por ver quién es más hijo de puta (lo que afuera no aprecian es que todo esto va dirigido ante todo contra los propios argentinos)
A esta altura del partido, pienso que reducir el vendaval de mierda que está cayendo sobre los argentinos a la antipatía que genera Milei es, ante todo, minimizar la propia responsabilidad de quienes propagan, consciente o inconscientemente, esos discursos de odio, de mentiras, falsedades y medias verdades, de culpa colectiva y hasta de exterminio.
Parece que con otros países no se aplica: todos los argentinos (y nuestra selección nacional de fútbol) somos Milei, pero nunca todos los brasileños fueron Bolsonaro ni todos los estadounidenses son Trump. Para peor, encima, al gobierno le sirve: mientras más nos deteste el mundo, menos moverá nadie un dedo para evitar nuestro desguace.
Ahora bien, también es cierto que un gobierno que alegremente reivindica el genocidio palestino y que ni siquiera responde a quienes nos acusan a todos los argentinos livianamente de nazis y racistas (porque ellos mal podrían desmentirlo) es la condición de posibilidad, el significante vacío, si se quiere, que hace que de repente a tanta gente en todo el mundo le parezca creíble que los argentinos somos todos unos hijos de puta del primero al último.
Es cínico, es deshonesto, es injusto. Y así y todo este último es un problema que sólo podemos aspirar a resolver los argentinos. Quizás entonces muchos vean la peligrosa histeria colectiva a la que se habían subido.
Mientras Argentina jugaba uno de los peores mundiales en su historia la camada siguiente campeona jugaba en:
Dibu : Getafe
Molina: DyJ
Montiel: River
Cuti: Belgrano
Licha: DyJ
Enzo: RESERVA
Maca: AAAJ
De Paul: Udinese
Pala: River
Paredes: Zenit
Julián: RESERVA
Lautaro: Racing
El laburo que se hizo fue impresionante, 4 años es mucho tiempo y la materia prima está, hay que laburarla.
A los malos nuestros, que están y no son pocos (pero ni a palos son la mayoría), los combatimos desde adentro en lo comunicacional, en lo cultural y en lo intelectual. Les disputamos espacios, cátedras y también líneas editoriales.
Eso no quita que, cuando vienen los de afuera con aires de superioridad y veinte mil muertos en el armario a juzgarnos y 'equilibrarnos' con lo peor, tengo que atender primero a esos que vienen a operarnos con fines políticos MUY claros (porque así le han operado a países africanos y asiáticos antes. Por eso es muy importante conocer la historia de los demás también).