Discursos como el de Karina García promueven la cultura traqueta y la narcoestética: el culto a aparentar riqueza incluso, sin tenerla. Además de perpetuar el estereotipo de la mujer paisa: hipersexualizada y que busca un estilo de vida aspiracional que le va a brindar un “hombre proovedor”. Debemos cuestionar discursos de quienes consideramos ‘icónica’ y no olvidar que aparentar no es más importante que ser.
Por qué la gente asume que ser frentera es positivo? De nada te sirve ser frentera si tus palabras no tienen tacto y empatía, no eres frentera, eres una malparida.