La cantidad de camisetas suplentes de España del Mundial 26 que veo por la calle y el poco dinero que estará ingresando la federación y adidas por ellas.
Si no fueran tan usureros a la hora de fijar los precios habría más originales y menos réplicas por la calle
Cuenta una leyenda que estaba el astrofísico Brian Cox dando una conferencia hablando del Big Bang.
Y le interrumpió un joven que le dijo: "De la nada se puede crear algo"
Brian Cox le dijo: "Puede ser, pero tendrá usted que demostrarlo empíricamente".
Y el joven le dijo: "Lo haré, se lo aseguro"
Brian Cox sonrío y le dijo: "Dígame su nombre, para recordarlo cuando lo haga"
El muchacho se levantó y dijo: "Me llamo Pepe Bordalás".
Bordalás
Te puede ADMIRAR tu afición…y es MARAVILLOSO
Te pueden ADMIRAR los medios de comunicación..y es PRECIOSO
Te pueden ADMIRAR colegas de profesión…que es TOP
Pero YA que TE ADMIREN tus JUGADORES…eso es la HOSTI.. !!!!
Enhorabuena Jose !!
Una de las historias más emocionales y duras de los Juegos ha llegado el penúltimo día.
🇮🇹 Federico Tomasoni cruzaba la meta del Skicross para colgarse la medalla de plata con un gran sol en su casco y mandando besos al cielo, algo que repetía al subir al podio.
Todo tiene una historia detrás que ha marcado su vida. El sol simboliza a su novia Matilde Lorenzi, una joven esquiadora alpina que falleció a finales de 2024 en un accidente todavía envuelto en misterio mientras entrenaba en Val Senales.
Lo que en principio se dio por hecho como un error “fatal”, por culpa de la velocidad y el riesgo, se ha reabierto con nuevas investigaciones y están apareciendo nuevos datos: no se realizó autopsia a la esquiadora, ni la zona donde ocurrió el accidente fue asegurada ni preservada por las autoridades para una investigación forense. Ahora mismo, el gerente de la pista y otro miembro del staff están siendo investigados como sospechosos en el proceso que quiere esclarecer si la pista tenía las medidas de seguridad correctas.
¿Y el sol del casco? Tomasoni se despidió de ella publicando la frase “Siempre serás mi sol” y actualmente ese logo se ha convertido en la imagen de la fundación Matildina4Safety, que busca la seguridad en el esquí a través de la educación y la prevención.
Cómo vas a tener 60 años, tener ese físico, jugar así el voley de playa luego de meter noche en 8 de los 7 días de la semana después de tantos años.
Romario señoras y señores:
Que Mariano Barbacid tenga que andar de plató en plató mendigando fondos después de lograr que el 90% de sus ratones queden libres de cáncer de páncreas —sin rastro del tumor y sin que se les caiga el pelo en el proceso— es para que se nos caiga la cara de vergüenza.
En un mundo con un mínimo de sentido común, deberían estar cayéndole billetes del cielo, pero aquí estamos, viendo cómo el sistema prefiere mirar hacia otro lado.
Conviene recordar, por si hay algún despistado que Barbacid no es un aficionado con un microscopio.
Su prestigio es global; en oncología, su nombre pesa tanto como el de cualquier Nobel.
En este gremio, la importancia se mide por el índice h, y el suyo es de 117. Si 60 ya es excelencia, superar los 100 significa que básicamente tú pones los ladrillos sobre los que se construye toda la investigación oncológica moderna.
Resulta incomprensible.
Hablamos de una enfermedad con medio millón de diagnósticos anuales en el mundo y diez mil en España.
Es uno de esos tumores tercos cuya mortalidad se ha negado a bajar en décadas y que, amenaza con escalar al podio de las principales causas de muerte por cáncer.
Con este panorama, que una eminencia nacional tenga que hacer una gira mediática para pedir financiación es, cuanto menos, una señal de que algo está muy podrido.
El drama de Barbacid es el ejemplo de libro para entender por qué la investigación pública es vital y por qué las farmacéuticas a veces parecen más interesadas en el Excel que en la salud.
El problema tiene dos nombres: patentes y genéricos.
El tratamiento propuesto por Barbacid, es un cóctel de tres fármacos, y ahí empieza el vía crucis.
Algunos compuestos ya existen o están a punto de perder la patente.
Y claro, ninguna farmacéutica va a poner 30 millones sobre la mesa si no puede blindarse el mercado.
Si la terapia acaba siendo barata y accesible como un genérico, a la industria no le salen las cuentas.
Para más inri, el cóctel mezcla fármacos de distintas compañías.
Coordinarlos implica que compartan secretos industriales y decidan quién se queda con la tajada más grande.
¿El resultado?
Un infierno burocrático donde los egos y los intereses comerciales pesan más que las vidas.
Por eso Barbacid pide un ensayo académico independiente: si el dinero es público, el control es de los científicos y el objetivo es que funcione, no que encaje en una estrategia de márgenes de beneficio.
El cáncer de páncreas es, hablando en plata, un "mal negocio".
Durante años, la industria lo ha evitado porque los pacientes morían demasiado rápido.
Cruel, pero real: no hay rentabilidad en tratamientos cortos. Las farmacéuticas prefieren llegar cuando el camino está asfaltado y el éxito garantizado.
Barbacid intenta que un avance histórico no termine cogiendo polvo en un cajón solo porque no es lo suficientemente "atractivo" para el mercado.
Así que, si Barbacid pide algo, el Gobierno debería dejar de marear la perdiz. No es un capricho. Esos 30 millones de euros son calderilla comparado con cualquier otra tontería en la que el Estado decide dilapidar el presupuesto cada hora.
Por cierto, me viene a la mente el caso de Steve Jobs, ese genio que, irónicamente, se pasó de listo.
Suele confundirse que murió del cáncer que investiga Barbacid, pero no es cierto.
Jobs tuvo la "suerte" de sufrir un tumor neuroendocrino, mucho menos agresivo que el adenocarcinoma común.
Tenía un cáncer operable y curable, pero decidió que era mejor idea intentar sanar con dietas de frutas, acupuntura y zumos.
Retrasó la cirugía nueve meses y, para cuando quiso volver a la ciencia, el tumor ya se había ido de turismo por su hígado.
Gastó millones en secuenciación de ADN y trasplantes experimentales, pero el tiempo perdido en pseudociencias no se compra con dinero.
Jobs tenía el cáncer "bueno" y su soberbia lo mató.
Barbacid lucha contra el "malo", ese que no te da nueve meses de margen para tontear con batidos verdes.
Si Jobs hubiera tenido el tumor que investiga Mariano, no habría durado ni un año, 20 años después de su muerte las previsiones son las mismas.
Así que, por favor, dejen de racanearle el dinero a quien de verdad sabe qué hacer con él.
Sí, es una medida muy socialista. Y qué. Cuando el capitalismo no está por la labor —porque no ve patentes, ni rentabilidad rápida, ni un mercado “bonito”— solo queda el Estado.
No para sustituir a la ciencia, sino para hacer posible que exista. La investigación que salva vidas no puede depender exclusivamente de si encaja o no en un plan de negocio.
Si el mercado decide que el cáncer de páncreas no es rentable, entonces la respuesta no puede ser encogerse de hombros.
Tiene que ser dinero público, sin complejos, para que los avances no mueran antes que los pacientes. Esto no va de ideología: va de decidir si un país quiere ser espectador… o responsable.
Fer López
…ayer, posiblemente, se vio uno de los MEJORES GOLES de la temporada !!!
Qué MARAVILLA de golpeo !!!
Qué CALIDAD técnica !!!
E S P E C T A C U L A R !!
El revés a una mano de Stan Wawrinka es patrimonio del tenis mundial. Hoy cayó en 4 sets ante Taylor Fritz pero el torneo que se ha marcado el suizo con casi 41 años es realmente admirable.
La Copa del Rey ganará credibilidad el día que en 1/64 de final se juegue un Valencia - UD San Fernando, Sevilla - UD Logroñés o Ciudad de Lucena - FC Barcelona.
Sorteo puro desde el principio, todos los equipos en un mismo bombo y quien primero salga es local. Y sí, con Supercopas desde la primera ronda.
No es normal que el @FCBarcelona_es pueda plantarse en semifinales habiendo jugado con dos Segunda División y un Primera RFEF.
Ahí estará la verdadera magia de la Copa.
“Un día, un maestro les preguntó a sus alumnos:
- ¿Saben por qué la gente grita cuando discute?
Uno contestó:
-Pues… porque pierden la calma, ¿no?
- ¿Y por qué gritan si la otra persona está justo ahí, a su lado? preguntó el maestro.
Los alumnos se miraron entre ellos, confundidos.
Nunca se lo habían cuestionado.
Entonces el maestro explicó:
- Cuando dos personas discuten y se llenan de enojo o frustración, sus corazones se alejan.
Y mientras más alejados están, más fuerte tienen que gritar para escucharse.
Entre más grande es el coraje, más fuerte se grita… porque sus almas están muy lejos.
-¿Y qué pasa cuando dos personas se quieren? preguntó el maestro.
- Hablan bajito —respondió una alumna.
Exacto. Sus corazones están cerca.
No necesitan alzar la voz.
Y cuando el amor es profundo… ni siquiera hacen falta palabras.
Basta con un susurro.
O una mirada.
Hasta con el silencio se entienden.
No olviden esto:
Las discusiones alejan a las personas.
Y cada palabra dicha a gritos, agranda esa distancia.
No lo hagan costumbre, porque puede llegar el día en que estén tan lejos uno del otro… que ya no encuentren el camino de regreso.”
De las tradiciones más bonitas entre padre e hijo en el mundo del fútbol.
Cada vez que Pedri gana un título, se queda en la cancha con su padre para cobrarle un penal y luego abrazarse. El sueño del papá de Pedri era ser portero profesional y cuando apuntaba a debutar en tercera división, tuvo que dejar el fútbol para dedicarse al negocio familiar, tras la muerte de su padre.
Ahora su hijo Pedri, cada vez que gana, lo homenajea con ese penal triunfante que lo hace rememorar su sueño. Fulbo❤️
La gente que nació entre 1975 y 1999 pertenece a una generación verdaderamente irrepetible.
No por moda, no por ego… sino por historia vivida.
Nacimos justo entre dos mundos.
Antes de que el internet dominara todo, pero lo suficientemente a tiempo para adaptarnos cuando llegó.
Crecimos sin pantallas táctiles, pero aprendimos a usarlas.
Jugamos en la calle hasta que oscurecía… y luego vimos cómo el mundo se volvía digital.
La generación anterior nos enseñó el valor del esfuerzo, la disciplina, la constancia, el respeto y la palabra.
La siguiente nos mostró el trabajo inteligente, la rapidez, la innovación y la tecnología.
Y nosotros… aprendimos de ambas.
Vimos pasar la historia frente a nuestros ojos:
📻 la radio
📺 la televisión
🎮 Mario Bros
📼 cassettes y VHS
📀 DVD
📱 Nokia
🕹️ Nintendo y PlayStation
🏬 los videoclubs
📲 Netflix, Snapchat
🤖 y ahora la realidad virtual
Somos la generación que recuerda y razona.
Que respeta la tradición, pero no tiene miedo de cuestionarla.
Que piensa antes de creer y analiza antes de seguir.
Los de antes no preguntaban.
Los de después muchas veces no recuerdan de dónde viene todo.
Somos el puente entre la era industrial y la era del internet.
Entendemos ambos lados porque los vivimos, no porque nos los contaron.
Por eso esta generación debería estar moviendo el mundo.
Porque los de antes ya no ven lo que está pasando…
y los que vienen no siempre saben de dónde salió lo que hoy tienen.
Somos la generación que conecta el pasado con el futuro.
Y eso… no se aprende, se vive.