If you don't name the ideology that led to this (without qualifiers), you are dishonouring every single individual who died on that day. Be courageous. Fight those who wish to enslave us.
Islamic terrorists hijacked an airliner loaded with tens of thousands of gallons of jet fuel and flew it directly into this man’s office building.
Mamdani speaks of the Americans inside as though they simply “died,” then redirects his condemnation toward the American military for what followed.
The impact ripped through the building and ignited an enormous inferno. Jet fuel poured through the structure. Temperatures became unsurvivable. Smoke filled stairwells and offices. Men and women were trapped dozens of floors above the ground with fire advancing behind them and no possible way down.
Some climbed onto shattered windows hundreds of feet above Manhattan.
Some held hands.
Some jumped.
Think about what it takes for a human being to look down from nearly 100 stories and conclude that hitting the pavement at terminal velocity is preferable to what is happening behind them.
They did not choose death because they wanted to die. They chose one form of death because Islamic terrorists had left them facing another… suffocation, incineration, or being crushed beneath a collapsing skyscraper.
Nearly 3,000 people were murdered that morning.
They did not simply “die.”
They were slaughtered by Islamic terrorists.
And when someone recounts September 11 by softening the murder of Americans into passive tragedy, only to recover his moral outrage when discussing America’s response, he reveals where his sympathy and anger actually reside.
September 11 was the deliberate mass murder of Americans, in their offices, aboard their airplanes, and on American soil, by Islamic terrorists.
👀🇦🇷 Después de decir que esta vez el arbitraje no influyó, me pidieron revisar el partido con detalle y encontré esto.
Enzo Fernández, autor del gol del empate de Argentina, no debió terminar el encuentro.
Al minuto 3 lanzó un codazo en la nuca a un jugador inglés, sin ninguna posibilidad de disputar el balón. Si se hubiera aplicado el mismo rigor arbitral que vimos contra Suiza y Egipto, esa acción perfectamente pudo terminar en expulsión. Pero no solo no fue roja… ni siquiera fue amarilla.
Minutos después, el mismo Enzo cortó un contragolpe de Inglaterra con una zancadilla al borde del área. ¿La sanción? Tampoco hubo amarilla.
Desde el primer tiempo, Enzo debió estar expulsado. Si una acción así hubiera sido contra Messi, difícilmente el infractor se salvaría.
Por cierto, guarden el video porque la FIFA los anda borrando.
Asamblea Constituyente para el Cambio de Constitución
Indulto a Pedro Castillo, Bermejo y Betsy Chávez
Antauro Ministro de Defensa
Domingo Pérez Ministro de Justicia
Dólar se dispara
Millones más para PetroPerú
Ahí está tu gobierno de izquierda
#Cojudigno#EleccionesPerú2026
Nunca fui terrorista, Roberto. Y mi distancia con la izquierda empezó cuando mi crítica contra la contemporizacion que amigos míos de entonces tenían con la violencia, los llevó a organizar un brazo armado tan tarde como en 1988. Deje un libro precoz sobre eso inicio del terror.
He wasn't a career criminal. He was a Russel group university student.
State authorities assisted a foreigner in stabbing him to death.
This is 100x worse than George Floyd.
🚨The “Palestinism” operation was shockingly well-organized.
While Israel was still collecting the burned, mutilated bodies of its people after Oct 7: identifying the slaughtered and the dismembered, the propaganda machine was already rolling.
By October 16, just 9 days later, the narrative of “genocide” was already global.
👉 The IDF only entered Gaza on Oct 27, 2023.
🔴 They accused Israel of genocide before the army even entered Gaza.
If you can’t see how massive, pre-planned, and coordinated this operation was you’re either naïve or stupid.
President of Indonesia 🇮🇩, the country with the largest Muslim population in the world:
“We will have peace only when we recognize, respect, and guarantee the security of Israel 🇮🇱”
MI GIRO A LA DERECHA
Crecí en un ambiente intelectual donde ser progresista no era una opción: era la única manera aceptable de mirar el mundo. Las cenas familiares, las conversaciones entre amigos, los debates universitarios… todos compartían el mismo aire: la izquierda era bondad, compasión, justicia; la derecha, atraso, intolerancia, egoísmo. Yo, como tantos, lo acepté. Era cómodo: me daba un lugar en la tribu, me convertía en “una buena persona” sin necesidad de demostrar nada más.
Pero lo que descubrí con los años, a través de mi experiencia vital y empresarial, es que aquella comodidad tenía un precio altísimo: vivir cargado de culpas que no me correspondían, de miedos que me robaban la serenidad, de una ansiedad que me alejaba de la vida plena.
El progresismo me imponía una mochila invisible. Dentro de ella había piedras con nombres muy claros.
La primera se llamaba culpa histórica. Por ser blanco, por ser argentino de origen europeo, por vivir en Occidente, debía arrastrar la idea de que mis antepasados eran culpables de todo lo malo: la esclavitud, el colonialismo, la opresión. Poco importaba que yo no hubiera esclavizado a nadie ni colonizado nada. Era suficiente con ser parte de la civilización que más había avanzado en la historia humana: eso me hacía sospechoso.
Lo que nunca se mencionaba era que la esclavitud existía mucho antes de Occidente, que reinos africanos vendían esclavos a comerciantes musulmanes durante siglos, y que fue Occidente quien abolió esa práctica inmoral. Gran Bretaña prohibió la trata en 1807 y destinó su marina a liberar esclavos en África. Estados Unidos libró una guerra civil que costó más de 600.000 vidas para acabar con esa institución. Ninguna otra civilización hizo un esfuerzo comparable.
La segunda piedra se llamaba culpa climática. Recuerdo cuando me subí por primera vez a una loma en Castilla y vi, en el horizonte infinito, decenas de aerogeneradores recortando el cielo que nuestra empresa Eolia Renovables había construido. Giraban lentamente, blancos y perfectos, como gigantes impersonales. Muchos lo veían como progreso. Yo también. Pero con los años, esa imagen cambió en mi mente: aquellos molinos eran cicatrices. Donde antes había campos de trigo dorado y llanuras limpias, ahora había un parque industrial disfrazado de campiña.
La escena se repitió en Andalucía, donde los olivares se extendían como un mar verde y antiguo. Vi cómo los arrancaban para plantar placas solares. Fila tras fila de paneles azules reemplazando siglos de historia agrícola. Olivos que habían dado sombra a generaciones convertidos en chatarra, sustituidos por una estética metálica y fría. España, un país cuya riqueza también es su belleza, se iba llenando de infraestructuras que afeaban el alma de sus tierras y atentaban contra la primer fuente de ingresos del país, el turismo.
Todo esto lo viví con una convicción profunda de estar salvando al planeta. Me había convencido, como millones, de que el mundo estaba al borde del colapso. Vi el documental de Al Gore, escuché a Greta Thunberg, leí titulares que prometían un planeta devastado en diez años. Sentí miedo. Y ese miedo me llevó a Co fundar Eolia Renovables. En el fondo, buscaba pagar culpas por mis emisiones. Era una especie de indulgencia moderna: contamino, pero planto molinos.
El resultado lo conocemos: apagones, facturas de luz duplicadas, una red eléctrica inestable y ancianos que mueren en olas de calor que siempre existieron porque no pueden pagar el aire acondicionado. El apocalipsis climático nunca llegó, pero el costo humano, económico y cultural de esa utopía verde sí.
❌ Hoy baIearon a Charlie Kirk
❌ Recientemente, en Alemania se reportó el "deceso" de 6 candidatos de derecha en un lapso de 13 días, allá hay elecciones el 14 de septiembre.
❌ Miguel Uribe fue baIeado en junio
❌ En 2023 acribillaron al candidato presidencial de Ecuador, Fernando Villavicencio
❌ En 2022 acribillaron al Primer Ministro japonés, Shinzō Abe.
➖ Bolsonaro y Trump vivieron de Milagro
Y los que faltan mencionar, que en paz descansen.
Esta escalada de violencia de la izquierda a nivel internacional no tiene precedentes. Enfermaron de odio a la gente.