Hablemos de racismo en Argentina
Es muy difícil hablar de racismo cuando lo vivo y lo veo. Lo experimento en situaciones, como escuchar a un colectivero insultar con desprecio a una señora marrón y lo sufro en mi propia profesión, donde a las personas con rasgos indígenas nos dan papeles sin voz ni historia.
En Argentina hay una sobrerrepresentación de la blanquitud en los medios, en la justicia y en los espacios de poder.
Tenemos que hacernos cargo de violencias extremas como el asesinato por odio racial de Lucas González y construir espacios con visión antirracista.
Esto no se soluciona con una ley, sino que requiere de un trabajo educativo y cultural.
No me voy a cansar de decir con orgullo que soy un argentino marrón, para que la próxima vez que veas a alguien que no es blanco en la calle, ni se te cruce por la cabeza dudar de su argentinidad.