Este discurso de Cayetana Álvarez @cayetanaAT va a incomodar a quienes reducen la soberanía a un eslogan:
❌ No hay soberanía cuando millones viven bajo el control del crimen.
❌ No hay soberanía cuando el poder concentra y debilita contrapesos.
❌ No hay soberanía cuando se fomenta la dependencia en lugar de la libertad.
Tres enemigos internos: crimen organizado, populismo autoritario y mentalidad de dependencia. La amenaza no siempre viene de fuera. Muchas veces ya está dentro.
¿Dónde estaba esta bola de badulaques que ahora exigen pruebas, presunción de inocencia y debido proceso cuando eliminaron el amparo, la presunción de inocencia y la orden judicial?
¿O “la justicia” sólo es para sus narcosocios?
La historia de México con López Obrador es una línea de tiempo de cobardía institucional.
En 2000, López Obrador no debía competir por la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal porque su candidatura fue impugnada por no cumplir el requisito de residencia. Las autoridades electorales lo toleraron.
En 2005, Fox tuvo el caso El Encino. Hubo desafuero. Había una ruta legal para frenarlo. Pero el gobierno reculó, la PGR no ejerció acción penal y López Obrador entendió el mensaje: la presión callejera podía doblar al Estado.
En 2006, después de perder la elección presidencial, bloqueó Reforma durante semanas. Fue un acto ilegal que provocó pérdidas millonarias, afectó negocios, trabajadores y ciudadanos. Calderón tampoco quiso actuar con firmeza.
En 2018, el INE documentó irregularidades graves en el fideicomiso “Por los demás”, creado supuestamente para ayudar a damnificados del sismo de 2017. Había triangulación de recursos, dinero en efectivo y financiamiento opaco. El TEPJF revocó la sanción y volvió a mandar el mismo mensaje: con suficiente poder político, la ley se puede esquivar.
Hoy vemos el resultado.Un partido con poder absoluto. Una democracia erosionada. Instituciones capturadas. Un país más pobre, más violento y más cerca del abismo. Un gobierno rodeado por acusaciones de pactos, protección e impunidad frente al crimen organizado.
La moraleja es simple: la impunidad siempre produce más impunidad.
A los delincuentes se les detiene desde el principio. Cuando el Estado les perdona la primera, no los modera: los entrena. Les enseña que están por encima de la ley. Les confirma que pueden bloquear, violar, triangular, mentir, amenazar y aun así llegar al poder.
México no llegó aquí por accidente. Llegó aquí porque durante 25 años hubo demasiados cobardes con poder que prefirieron no aplicar la ley.
No creo que la democracia cultive la generosidad en lugar de la avaricia. Creo, por el contrario, que fomenta la ambición y la avaricia política, pero lo hace bajo reglas frías, con instituciones funcionales, que doman las bajas pasiones inherentes a la lucha por el poder.
El atraco a las garantías elementales del ahorro y de la propiedad de los cuentahabientes, se presenta como una forma de combatir el lavado de dinero y la delincuencia bancaria.
En los hechos, es un ataque a la seguridad del ahorro de todo cuentahabiente.