VIERNES 07 DE AGOSTO
Amado Dios, hoy elevo mi corazón hacia Ti con la esperanza de que los días que están por venir sean mejores. Te pido que me regales la fortaleza necesaria para enfrentar todo aquello que inquieta mi vida y me ayudes a transformar lo que me causa dolor o preocupación. Sostén mis pasos cuando sienta que las fuerzas se agotan y llena mi alma de paz para seguir adelante con confianza.
Siempre fui clara con lo que me hace sentir amada: las flores que no tengo que pedir, las citas que no tengo que planear, sentirme segura, los abrazos por la espalda y los besos en la frente. Amo que me cuentes cómo fue tu día, que me envíes una foto porque pensaste en mí, el tiempo de calidad y que hables de mí con orgullo. Al final, no busco un amor perfecto; solo uno que no tenga miedo de quererme en voz alta. ❤️