Le dije a mi terapeuta:
“Siento que se me acaba el tiempo para construir la vida que quiero.”
Ni siquiera pregunté por qué.
Ella simplemente me miró con dulzura y dijo:
“Si tenés que trabajar 11 horas para cobrar 600 euros al mes y sabes que eso no te alcanza y encima tu empleador te dice que te conformes o que hay una fila enorme atrás esperando, eso es una esclavitud moderna. Lo mismo ocurre con las mujeres que se privan de ser madres para que no las echen de su trabajo, es otra forma de esclavitud. Hoy hay tanta esclavitud como antes y los cristianos tenemos que denunciar eso”.
El Papa Francisco, el faro moral y espiritual del planeta.
Cuanto tenemos que aprender de él todavía.
Los abrazos…demasiado contacto, cero consentimiento y una duración que nunca está bien calculada. El cariño se puede demostrar perfectamente sin invadir espacios personales 🥸🫰🏻, les mando un abrazo.
Te separas. Bloqueas. Dejas de hablar. Y entonces, de golpe, tu cabeza entra en modo abstinencia. “¿Y si me escribe? ¿Y si le escribo yo? ¿Y si todo fue un error?” No es amor eterno, es tu cerebro flipando porque se ha quedado sin su dosis diaria de dopamina emocional.