Gracias, Dios, por permitirnos ver a este tirano dictador de mierda de Nicolás Maduro capturado.
Que viva muchísimos años en una prisión.
¡Viva Venezuela libre!
No recuerdo un solo momento durante los llamados gobiernos neoliberales que se haya cercado de esta manera el Palacio Nacional.
Si, se supone, este gobierno representa al “pueblo”, ¿cómo explicar esta medida, que ya se volvió costumbre desde 2020?
Lo que está pasando en México duele. Asesinan a un alcalde, a un limonero, a una maestra, a una persona más… y el país sigue. Cómo terminamos así?
No podemos seguir así. No podemos normalizar lo inaceptable. Normalizar el “infierno” es aceptarlo como destino, y no debe serlo. No podemos seguir acostumbrándonos.
Debemos recuperar la capacidad de indignarnos y exigir el país que nos corresponde.