@_robertsy@carlosnc78 Abans podrien deixar de financiar els bous, opus i altres xiringuitos feixistes...igual teniem prou diners per als serveis publica de qualitat
@Aldi_es vende estos dátiles del estado genocida de Israel. ¿Me ayudáis a compartir hasta que los sustituyan por otros mejores de Elche, mucho más buenos y éticos?.
@rafa_79_av A les escoletes ha d'haver 1 membre de l'equip directiu de serveis minims.A totes les que conec l'equip directiu és la mestra/Mestre visca el dret a vaga!
@AuthorGFAllen Te iba 17 años. Compré un libro en las ramblas (BCN/, lo leí en un parque y volví a comprar todos los que pude con el dinero que llevaba. El autor me regaló uno mas yme lo firmó. Hace 30 años de eso y conservo esos libros.
@AVLoficial Pastissets a La Safor. De verdura (espinacs o bledes amb pinyons, ou dur i tonyina), de tomaca amb pebrera roja , de péssols i ceba. Eixos son els clàssics. Hui en día, en trobes amb molts més farcits (carn picada, ceba i formatge de cabra...)
El otro día, durante un encuentro con editores, Silvia Bardelás, de la maravillosa editorial De Conatus, nos dio un dato que me puso los pelos de punta:
Los niños han dejado de imaginar.
Según recientes estudios, los más pequeños tienen problemas para poder “ver” en su cabeza lo que es narrado en el libro. No se enciende lo que en alemán llaman el cine de la cabeza, Kopfkino, esa máquina neuronal que permite crear imágenes en nuestra cabeza de lo que estamos leyendo, escuchando o escribiendo.
Suena tan horrible como parece. ¿Qué sentido tiene leer Don Quijote si no puedes ver a ese viejo decrépito caer una y otra vez al enfrentarse contra unos gigantescos molinos? ¿Qué gracia tiene leer Crónicas Marcianas de Ray Bradbury si no podemos ver a esos cohetes descender sobre la superficie de nuestro planeta vecino? Normal que los niños se aburran de leer. Si no tienen la capacidad de imaginar, no pueden emocionarse, ni sentir terror o ni enamorarse de ciertos personajes. Como consecuencia lógica, los valores de comprensión lectora, que no de lectura, están por los suelos. Según el informe PISA, el 50% de los alumnos de primaria tienen bajos niveles de comprensión lectora en España y los niveles en todo Europa bajan cada año escandalosamente.
Lo que nos explican los científicos es que la lectura conecta muchas áreas cerebrales, pero principalmente tres: el área del lenguaje, la visual y la emocional. Cada vez que un niño lee favorece que haya más conexiones neuronales entre estas tres áreas y favorece su integración. Es un entrenamiento, a más lecturas, el músculo está más desarrollado y le permite imaginar mejor. Esta es una de las claves que creo que damos por sentadas, imaginar es una habilidad innata y no se tiene que trabajar. Pero nos equivocamos si pensamos eso, la imaginación, como cualquier otra característica del ser humano debe ser puesta a punto para poder utilizarla. Y quizá a una gran parte de la sociedad no le parezca importante que la imaginación se extingan en nuestro mundo, pero… ¿Qué sería de nosotros si no podemos imaginar lo que siente otra persona? Quizás, esa pérdida de empatía sea uno de los grandes problemas de este tiempo que vivimos.
Por supuesto, este problema tiene una relación directa con la sobreexposición a las pantallas. Cuanto más vídeos de Youtube, series de Netflix y shorts de TikTok, el cerebro imagina menos y se acostumbra a que las imágenes sean definidas y en alta definición, pero no creadas por nuestras propias neuronas. Y esto no solo vale para los niños, en adultos también están cayendo los valores de atención y de comprensión profunda.
Sin embargo, la propia Silvia Bardelás nos dio la solución para erradicar este problema de raíz: llevar la escritura creativa a las aulas. No como método para desarrollar un discurso propio o para mejorar la ortografía, sino para potenciar la lectura. Si queremos aumentar los ratios de lecturas y conseguir que la imaginación vuelva a la cabeza de los jóvenes, tenemos que enseñarles a escribir. Esas mismas áreas que fortalece la lectura (lingüística, visual y emocional) son las que mejoran su conectividad a la hora de escribir. Cuanto más escribimos, mejor leemos. Cuanto más inventamos personajes, escenarios, frases en nuestra cabeza, mejor podemos ver, escuchar, sentir a otros autores. El famoso mantra de toda escuela de escritura, para poder escribir hay que leer, también tiene su reverso:
Para poder leer tenemos que escribir.
@elmaestrojota Justamente porque tenemos vocación queremos tener las herramientas necesarias para hacer bien nuestro trabajo. Si no, nos importaría una m...
@MaestritaM A ver, estos que nombras son medicamentos de rescate ante una emergencia, cualquiera debe socorrer a quien lo necesita y más si es un niño. Otr acosa es dar apiretales, antibióticos y demás...
QUAN EL CEL ES TORNÀ NEGRE
❤️🩹Amb la col·laboració de @lamariabs_ , @noeliatitana , Miquel Gil, @PepBotifarra i Vicent Torrent.
Una història escrita en fang que amb la pluja no esborraran.
🎥Video sencer: https://t.co/lLbxKiQtBY
@Ana9Lisa Me teñía de colores cuando no tenía aún canas. Dejé de hacerlo en el confinamiento, feliz con mis canas, cada vez más, si, me hago mayor y es un orgullo.