Todo lo que leo termina, tarde o temprano, en una celda.
La colmena: celdas breves sobre filosofía, cine y psicoanálisis — para quien aún quiere detenerse a pensar. De la flor ajena, la miel que queda. 🐝
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Nietzsche te hace una pregunta que no es fácil: si tuvieras que vivir tu vida otra vez, igual, con los mismos golpes y pérdidas, infinitas veces… ¿la querrías? Poder decir que sí a eso, sin queja, es lo que él llamaba amar tu destino. Casi nadie llega, pero ahí apuntaba.
Polanski rodó tres películas de terror y en las tres el verdadero monstruo es el sitio donde vives. Un piso, un vecino, la cama, tu propia cara en la ventana de enfrente. Nada sobrenatural. Y eso asusta más, porque de eso no puedes alejarte: ya estás dentro.
Caracas es la ciudad del futuro que no llegó. Y seguimos esperando al mesías que la arregle —el de fuera o el de dentro, según a quién le preguntes. La trampa no es quién venga. La trampa es la espera misma.
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Kierkegaard distingue el miedo de la angustia.
El miedo tiene objeto: algo de afuera te amenaza. La angustia, no. Asómate a un abismo... lo que te da vértigo no es caer —es descubrir que podrías saltar—. «La angustia es el vértigo de la libertad».
Un paciente le dice a Freud: «no sé quién es la mujer del sueño, pero desde luego no es mi madre».
Para Freud entonces es la madre.
En eso consiste la negación: el «no» deja pasar a la conciencia justo lo reprimido. Negar algo con fuerza es una forma de confesarlo.
Hegel: dos hombres luchan por ser reconocidos. Uno teme morir y cede —el siervo—; el otro no —el amo—. Parece que ganó el amo. Pero ya no trabaja: depende del siervo para todo. Y el siervo, al formar el mundo con sus manos, se reconoce en él. La verdad del amo es el siervo.
«No puedes bañarte dos veces en el mismo río» se cita como «todo cambia, nada permanece». Heráclito decía casi lo contrario: el río es el mismo porque el agua cambia. Si el agua se detuviera, ya no habría río, habría un charco. La identidad no se opone al cambio. Vive de él.
En 1846 Dostoyevski publica El doble. Un funcionario se cruza con otro hombre idéntico a él —mismo nombre, mismo cargo, misma cara— que le ocupa el puesto. Lo insoportable no es el parecido, es que nadie sabe cuál de los dos es el verdadero.
«Término medio» no significa quedarse en el centro.
Aristóteles es explícito: el medio «no es ni uno ni el mismo para todos». Correr diez kilómetros es mucho para el que empieza y poco para un maratonista.
La virtud no es una tabla. Es acertar caso por caso.
Cuando un niño deja de jugar con un juguete, ¿qué deja de existir exactamente? El plástico sigue ahí. Lo que desaparece es el ser-juguete: no estaba en la cosa, estaba en la mirada. Toy Story lleva 30 años haciendo esta pregunta 👇
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Resentimiento no significa estar dolido. Significa no poder responder con un acto, y vengarse imaginando. Y de esa venganza salir fabricando valores donde tu impotencia se llame virtud. No es un sentimiento. Es una fábrica de moral.
24 de julio: nace Bolívar. En 1812, desde Cartagena, escribió que el terremoto del 26 de marzo «puede llamarse propiamente la causa inmediata de la ruina de Venezuela». La Primera República duró dos años. Nacimos en un temblor. En 2026 volvimos a temblar.
Otero Silva describe un pueblo que no se muere de la fiebre: se muere del desánimo. «No quedaba sino la resignada espera del acabamiento.» Caminan, dice, bajo la presión de un peso inexistente. Hay una manera de morirse que consiste en dejar de desear.
Freud, 1917. La diferencia entre duelo y melancolía no es la intensidad. En el duelo lo que se ha vaciado es el mundo. En la melancolía, el yo. Por eso el melancólico se acusa: los reproches que se dirige son reproches al objeto perdido que lleva dentro.
Marx: bajo el capitalismo, las relaciones entre personas se te aparecen como relaciones entre cosas. Lo decisivo es esto: saberlo no lo disuelve. El fetichismo no está en tu cabeza, está en la forma del intercambio. Sabes que el dinero es una convención. Y aun así funciona.
Odiseo pasa siete años en la isla de Calipso. Ella le ofrece la inmortalidad si se queda. Dice que no. Sabe que Penélope es menos bella y que él va a morir, y aun así elige volver. Cada día llora sentado en la playa. Ese llanto es la prueba de que todavía desea.
@Juanmanuelmaci
Hay libros que recomiendas con frases hechas: «me encantó, se lee solo». Y otros de los que sales callado, sin reseña posible. Usamos la misma palabra para dos experiencias distintas. Barthes les puso nombre. Lo escribí en La colmena: https://t.co/LyielWGn6N
@ciudadfutura Sí, pero ojo con leerlo solo como etapa final. Marx muestra en el cap. XXIV que la expropiación de lo común no fue un pecado de origen: es la operación que el capital repite cuando la necesita.
Lo que Hedges describe no es agonía. Es apetito.
@Alex_philosoph Yo creo que Plotino dio una respuesta a esa pregunta, y es más rara de lo que parece: no es una parte que recibimos, es la parte del alma que nunca bajó (Enéada IV 8). Por eso Aristóteles usa el verbo «athanatízein». La inmortalidad no se tiene, se ejerce, y solo mientras dura.
@nachocoller Por eso Platón en el Gorgias sostenía que la retórica sin filosofía no es un arte, es adulación. Ahí está la clave de por qué el hombre de paja funciona tan bien en redes: no se monta para convencer al que discute contigo. Se monta para el público que mira.