Ah… ¿Quizá se está dejando llevar demasiado? No se supone que deba asustar tanto a Elynne en esta forma. Pensó que era buena resistiendo sus impulsos, aunque hacer eso es aburrido.
—Perdón. Es que estás tan linda así… Quería molestarte un poco. +
la pelirrosa sin soltar sus manos. Pronto solo tendría su rostro en el campo de visión.
—Entonces mírame sólo a los ojos.
Unos que le sonreían llenos de afecto.
Su Elynne era tan linda cuando estaba apurada, era difícil dejar de importunarla incluso llevando esta forma. No podía evitarlo. Ella, toda roja, más recta que una flecha intentando no mirar a absolutamente ningún lado. Estaba para comérsela.
Se fue acercando poco a poco a +
—¿…?
Tardó unos segundos en procesarlo porque no se esperaba para nada una reacción tan extrema, pero luego empezó a reír a pleno pulmón, algo nunca antes visto en ella.
(Pero por nadie en Baiphos, vaya. Tiene fama de ser bastante seria en Esoterismo). +
—¡No te preocupes! ¡No pasa nada!
Continuó riendo. Le estaba costando recobrar su compostura. Una mano usó para esconder su sonrisa y se escondió un poco más en el agua.
Luego se puso recta dejando ver algo más de su figura y se acercó a Elynne con seguridad, volviendo a +
Pero verte me dio envidia. Hace mucho que no nado. No soy mucho de multitudes, en realidad, aunque no lo parezca.
Porque en los eventos siempre estaba rodeada de gente.
—Hehe~ ¿Haría eso por mí? Gracias, Ícaro. —Buscó al ave con la mirada y guiñó un ojo.
Luego, cuando ya estaba en el agua esperó a Elynne y tomó sus manos. Se veía graciosa así, con todo el pelo mojado…
Así que hará lo mismo. Se hundió al completo momentáneamente y salió +
salpicando algo de agua y sacudiendo la cabeza. Ahora su cabello estaba algo más oscuro y pegado.
El agua estaba fría, pero no era capaz de sentirlo realmente, así que no le molestaba.
—Hehe. No planeaba meterme, solo quería mirar, por eso no me traje bañador… +
—En la tranquilidad, más bien. Acabo de terminar un espectáculo y me apetecía un ambiente más relajado. No te voy a mentir, me preocupaba un poco que me siguiesen.
Giró la cabeza hacia ella manteniendo la sonrisa. Cuestionó si preguntarle cómo estaba, pero al final decidió
en mitad de todo Baiphos, donde podría estar cualquier persona y sin embargo nos hemos encontrado nosotras… Algo así solo puede ser obra del destino. Es un momento muy romántico, ¿no crees? ¿No querrías compartirlo conmigo?
—¿De verdad te dicen esas cosas?
Porque no tenía ni idea de que tuviese esa reputación. No entiende tampoco por qué tiene tanta prisa por irse.
—Espera —ni por qué la para—. Hace una noche estupenda. Está la luna llena y se ven todas las estrellas. Aquí, +
—Buenas noches, Elynne.
La miró con una sonrisa suave.
—Yo tampoco, pensé que no habría nadie a estas horas.
Balancea las piernas lentamente generando un sonido agradable.