Hablar de una "metodología repetible" para explicar a BTS reduce el talento, el trabajo y la autenticidad de siete artistas a una simple estrategia empresarial. Nadie niega la importancia de Bang Si-hyuk ni su visión, pero HYBE no sería la empresa que es hoy sin BTS. Si esa fórmula realmente existiera, la compañía no habría vuelto a depender de su regreso para impulsar su crecimiento y sus resultados.
Además, si su éxito fuera el resultado de una fórmula tan fácil de replicar, ya habríamos visto otro fenómeno del mismo nivel. Y no podemos negar que prácticamente todas las grandes empresas, incluida Hybe, lo han intentado. Los nuevos proyectos que se mencionan siguen dependiendo del ecosistema del K-pop: sus fandoms, su forma de promocionarse y las dinámicas propias de esa industria. Su principal audiencia sigue siendo el propio público del K-pop, no personas que llegaron desde fuera de esa industria, como sí ocurrió con Bangtan.
Ellos hicieron algo diferente. Trascendieron la industria. No solo llegaron a quienes ya la conocían, sino también a millones de personas que nunca habían formado parte de esta. Eso no se consigue siguiendo una fórmula. Se consigue con artistas que escriben desde la autenticidad y convierten su música en un espacio donde millones de personas, sin importar su idioma, su cultura o su realidad, encuentran algo con lo que identificarse.
BTS no fue el resultado de una fórmula; BTS construyó HYBE. Reducir su historia a un modelo de negocio o a una receta que cualquiera puede repetir no solo simplifica lo que ocurrió, sino que termina atribuyendo su éxito principalmente a una estrategia empresarial, dejando en un segundo plano el aporte de sus siete integrantes.
Y la verdad, no me sorprende que este medio vuelva con una narrativa como esta. Justo cuando ellos decidieron no validar una categoría que consideraron limitante en los Grammy, vuelve a aparecer un discurso que pone el foco en la empresa antes que en los artistas, como si el fenómeno BTS pudiera explicarse únicamente por una estrategia de negocio y no por siete artistas que transformaron su historia en una voz con la que millones de personas alrededor del mundo nos sentimos identificados.
ART HAS NO ALIENS
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