"No sé quanta gent més cal que es llevi la vida o sigui desnonada perquè els partits adoptin solucions serioses."
Carme Arcarazo, portaveu del Sindicat de Llogateres, demana contractes de lloguer indefinits, com han fet altres països europeus https://t.co/Oc1QpF9AV0 #MésNit3Cat
La Maricarmen, de 87 anys i amb un 50% de discapacitat, ha estat desnonada aquest matí després de quatre intents fallits.
El 2020 el fons voltor propietari del seu pis li va voler apujar el lloguer un 250% https://t.co/2MrMHvMOPs
🔴 Almenys 67 persones (molts menors) pobres, desheretades, enganyades i utilitzades per un tirà, han mort terriblement ofegades.
Si no et sembla la notícia principal és que creus que hi ha vides de primera i de segona.
I la deshumanització racista és el pas previ a l'horror.
El Gobierno de Pérez Llorca y Vox reduce un 10% el presupuesto de prevención de incendios en plena ola de fuegos
https://t.co/LZ1bGtw3Aa
Informa @LauraMartRed
Hace 7 meses los antidisturbios de la policía nacional apaleaban, gaseaban, herían y detenían a varios bomberos forestales de la Comunidad de Madrid que protestaban por unas condiciones laborales dignas.
Ahora, en plena emergencia de incendios, pretenden lavar su imagen.
Avui una dona al tren explicava que deixarà la feina. Té un nadó i no pot estar perdent hores atrapada al tren de rodalies constantment sense saber quan arribarà a casa.
Al lloc on treballo cada cop més gent intenta arribar en cotxe per manca d'opció de transport públic, però com que les rondes de Bcn es saturen a les 6:30h i costa trobar pàrquing, condueixen de nit i acaben de dormir al cotxe esperant que sigui l'hora d'entrar al curro.
És una situació de gradual col·lapse del país mentre el govern es dedica a cobrir els responsables.
https://t.co/d7hAhfkaM8
Acabo de estar en desahucio en el que madre se ha intentado quitar la vida delante de sus hijas menores x miedo a verse en la calle. Se encuentra en hospital.
El banco se ha negado a firmar un alquiler social.
Maldito el ánimo de lucro y malditas las políticas que lo permiten.
No soc molt bona amb els números, però fent uns càlculs ràpids, diria que 2,3 milions d'euros equivalen a molts equips de climatització pels centres educatius i/o molts llibres nous per les biblioteques escolars.
Hombre español de 86 años tiene que dormir en la calle con su nieto, que trabaja por que no se pueden permitir alquilar nada.
Marbella año 2026, desde octubre de 2025 durmiendo en la calle.
Este hombre se llama Mohamed Bzeek, vive en California y esa niña que tiene en brazos murió pocos días después de que le hicieran la foto, también en sus brazos. No era su hija. Era uno de los diez niños que han muerto bajo su cuidado. Porque Bzeek es padre de acogida y solo acoge a niños en estado terminal, para que no mueran solos.
Nació en Trípoli en 1954, antes de irse de Libia corría maratones. En 1978 entró en Estados Unidos con un visado de estudiante y allí se quedó. Vive en Azusa, una de esas localidades del extrarradio de Los Ángeles por donde circulan camiones y donde las casas tienen una pinta genérica, agrupadas sin llamar la atención.
En 1989 conoció a Dawn Rowe, que ya era madre de acogida desde principios de los ochenta, se casaron y empezaron a acoger juntos. En 1995 tomaron la decisión de dedicarse exclusivamente a niños con enfermedades terminales, los que nadie quería.
Me pregunto cómo fue ese momento exacto en que dos personas se sientan en una cocina y deciden que van a abrir su casa a los niños que se mueren, y en cómo esa decisión se toma, sin actas, sin nada que la registre, y sin embargo organiza el resto de una vida.
La primera niña que murió en su casa tenía un año, espina bífida, parte de la columna le crecía fuera de la piel. Murió el 4 de julio de 1991, mientras Mohamed se duchaba y Dawn preparaba la cena, él recuerda haber salido del baño y haber encontrado médicos en su salón. Lloró tres días.
Desde entonces ha acogido a unos ochenta niños, diez han muerto en sus brazos. El condado de Los Ángeles, cuatro millones de habitantes, lo llama cuando no hay nadie más. Lo llaman el padre de último recurso.
Muchos llegan sin nombre, nacen en hospitales y los abandonan, las familias no los nombran y en el papel pone "Baby boy", "Baby girl". Mohamed los nombra, les pone un nombre antes de que mueran.
Un nombre es gratis, cuatro sílabas, pero ese gesto, cuando se pone el nombre, decide si un niño que vivirá tres semanas existirá como persona o como registro administrativo.
Su hijo biológico, Adam, nació con osteogénesis imperfecta y enanismo, se ha roto casi todos los huesos del cuerpo. Dawn murió en 2015 de una enfermedad pulmonar y desde entonces Mohamed sigue solo, solo puede ocuparse de un niño a la vez. Cuando un periodista del Los Angeles Times entró en su casa en 2017 cuidaba de una niña de seis años con microcefalia, ciega, sorda, pies zambos, caderas dislocadas, no movía brazos ni piernas, tenía convulsiones. La había recibido con siete semanas de vida y le habían dicho que viviría unos meses. La sostenía durante las convulsiones y le hablaba aunque no oyera.
Sé que no puede oír, sé que no puede ver, pero le hablo, tiene sentimientos, es un ser humano.
En 2016, a Bzeek le diagnosticaron cáncer de colon, le pidió tiempo al médico, no puedo operarme todavía, tengo a un niño en casa que es terminal y tengo a mi hijo, que es discapacitado, no hay nadie más para ellos. En el hospital, ingresado, solo, dijo que por primera vez entendió lo que sentían los niños que cuidaba. Si yo a esta edad estoy asustado, cómo estarán ellos. Se operó y siguió.
Bzeek es musulmán practicante. Su historia se hizo internacional en febrero de 2017, justo cuando Trump firmó la orden ejecutiva que vetaba la entrada en Estados Unidos a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana, Libia era uno de ellos. Ese mismo mes, en Azusa, el único padre de acogida de toda la ciudad de Los Ángeles dispuesto a llevarse a casa a los niños terminales era un libio musulmán.
Aunque mi corazón se rompa, dijo una vez, la muerte es parte de la vida, estoy con ellos hasta el final, los conforto, los quiero, quiero que sientan que tienen una familia, que tienen a alguien. Que no están solos.