Un acto muy íntimo (para mí) es el de admitir que eres ignorante en un tema que apasiona al otro. Aprender a preguntar para que se demore en una explicación o solo te enseñe ese ápice de su mundo, es una muestra de cariño impresionante.
Uno de los mejores sentimientos al leer es cuando encuentras una frase tan buena que tienes que cerrar el libro y mirar fijamente la pared durante un minuto.