En México, una adolescente de 15 años se reúne con dos amigas de 13 y 15 años respectivamente. Estas la invitan a acompañarlas para darle una sorpresa.
Van a una especie de garaje donde las chicas le dicen que deben vendarla para poder darle el regalo que “nunca más iba a olvidar”.
Ella accede, se sienta en una silla vendada y las amigas proceden a amarrarla, mientras ella inocente, sonríe.
Luego, mientras graban todo, la estrangulan y proceden a enterrarla bañada en cal. Así no más. Porque sí.
Posteriormente, de manera anónima, le mandan el video a la mamá de la nena, quien ni siquiera pudo despedirla por el estado de descomposición en el que fue encontrado el cuerpo.
Las asesinas recibieron penas de 11 meses y 2 años respectivamente porque son menores de edad y la justicia de ese país, que pudo hacer más, decidió que con ese castigo era más que suficiente.
Vaya mierda en la que las leyes han convertido al mundo.