"Si alguna vez vuelves, te pido que lo hagas un lunes por la tarde...
así sabré que a pesar de estar envuelto en los pendientes de la vida cotidiana, te acordaste de mí, y decidiste no ser fuerte."
Pensaba que ser adulto era puro hacer el amor, pero no, es puro aceptar las cosas que no puedo cambiar, tener el valor para cambiar lo que sí puedo y tener la sabiduría para reconocer la diferencia.