La belleza física es un accidente caprichoso del tiempo que se apaga antes o después. Lo que de verdad engancha, lo que te desarma y te cambia la vida, es cruzarte con alguien cuyo intelecto y sensibilidad convierten cualquier cuerpo en un lugar al que siempre quieres volver.
Si hay niñas menores de 21 años leyendome, nunca hagan de un hombre el centro de su vida. Luchen por sus sueños. Estudien o ahorren dinero para viajar. No le regalen su juventud a cualquier pelafustán. Los hombres le pagan mal a las mujeres sumisas, inocentes e incondicionales.