Amo las flores que no tengo que pedir. Las citas que no planeo. Las cartas, las fotos mías en tus redes, que me cuentes tu día. Amo los actos de servicio, el tiempo de calidad, las sorpresas. Amo ser amada en voz alta.
Anoche me junté con amigas después de dos meses de no verlas y es increíble a qué punto te descomprime el pecho pasar una noche charlando pelotudeces con las mujeres de tu vida.