Les voy a contar una historia que empezó en 2017! Nunca una canción me había marcado tanto como lo hizo y lo viene haciendo #MeRehuso de @Dannocean y solo quiero que Danny sepa que existe un loco llamado Ariel que ama su canción.
Les dejo este hilo 🧵👇🏻
🚨GUILLERMO LOBO ROMPIÓ EL SILENCIO
TRAS EL VIDEO VIRAL DEL “FALLO EN LA MATRIX”
EN LA FRAGATA LIBERTAD👈⛵️
"YO NO LA VI PASAR A LA MUJER, SIENTO QUE
SE ME ESFUMÓ, ES UNA OFICIAL Y VAMOS
A TRATAR DE ENTREVISTARLA MAÑANA"😱
🇺🇸 En Estados Unidos, unos Policias capturaron a un hombre negro que estaba generando disturbios en un McDonald's de Nueva York, vino su compañero y se puso bravucón con los Policias, así que lo sometieron y también lo arrestaron, vino una mujer sin una pierna a defenderlos, y la aplastaron contra el pavimento y también la arrestaron. ¿Ven que no es tan difícil hacer cumplir la ley?
Estoy viendo el documental de “La muerte de la esposa del pastor” y estoy flipando bastante con las burradas que decia el pastor en la iglesia y que la gente que estuviera alli no se levantara. Me hierve la sangre.
Antier intenté verme con mi esposa este documental sobre un caso en una comunidad de fe. No pudimos terminarla, pero me dejó pensando en lo atractiva que puede ser la iglesia para los narcisistas. Por ejemplo, las características de un narcisista son principalmente:
• Necesidad intensa de admiración y reconocimiento.
• Sentido exagerado de importancia o excepcionalidad.
• Sensación de tener derecho a un trato especial.
• Necesidad de controlar o dominar las relaciones.
• Uso instrumental de otras personas para conseguir estatus, admiración, seguridad o beneficios.
• Dificultad para reconocer las necesidades de los demás.
• Reacción desproporcionada cuando su imagen queda amenazada: humillación, rabia, desprecio, victimización, etc.
Ahora, imagina una persona que puede encontrar un lugar donde:
• Pueda “interpretar la voluntad de Dios”.
• Enseñar y tener autoridad sobre otros
• Recibir respeto y admiración.
• Ocupar una posición de autoridad.
• Construir una comunidad alrededor de su persona.
En mi caminar como cristiano he conocido personas liderando iglesias que se la pasan predicando sobre la humildad, utilizando un lenguaje teológico profundamente piadoso, hablando de servicio, sacrificio y entrega, pero que, en la práctica, parecen necesitar que todo gire alrededor de ellos.
Y aquí creo que la iglesia tiene que tener mucho cuidado, empezando por nosotros mismos. Porque sería muy fácil leer todo esto y pensar en el pastor que conocemos, en el líder, creador de contenido que nos cae mal o en aquella persona que claramente tiene un ego enorme. Pero la pregunta más incómoda es: ¿qué pasa si el narcisismo también puede crecer dentro de mí mientras creo que estoy sirviendo a Dios?
Porque el liderazgo cristiano puede ser un lugar peligrosísimo para un ego que no ha sido confrontado. Puedes empezar sirviendo y terminar necesitando ser servido. Puedes empezar predicando a Cristo y terminar construyendo una plataforma alrededor de tuyo. Puedes hablar de humildad mientras, silenciosamente, necesitas que te admiren, que te consulten, que te obedezcan y que nadie cuestione tus decisiones.
Por eso creo que la iglesia no solamente tiene que cuidar a las personas de los malos líderes. La iglesia tiene que cuidar a sus propios líderes de sí mismos.
Necesitamos comunidades donde un pastor pueda ser cuestionado sin ser tratado como un enemigo. Donde un líder pueda decir “no sé”, “me equivoqué” o “necesito ayuda” sin sentir que está perdiendo autoridad. Donde existan otros líderes capaces de confrontarnos cuando empezamos a cruzar límites. Donde no se idolatre el carisma, el conocimiento bíblico, el éxito ministerial o el tamaño de una congregación.
Necesitamos amigos que tengan suficiente confianza para decirnos: “Creo que estás equivocado”. Necesitamos hermanos que conozcan nuestras cargas, nuestras tentaciones y nuestras debilidades, y que puedan preguntarnos no solamente cómo está la iglesia, sino cómo estamos nosotros.
Porque el ministerio también puede convertirse en una manera muy sofisticada de esconderse de uno mismo.
Y quizá una iglesia sana no es aquella donde nunca aparece el abuso de poder, sino aquella que ha construido una cultura donde el poder puede ser cuestionado, donde los líderes rinden cuentas y donde nadie está demasiado arriba como para necesitar que otros le ayuden a llevar sus cargas.
Al final, cuidar la iglesia también significa cuidar el corazón de quienes la lideramos.
Tenemos que estar alerta de los lobos, sí. Pero también tenemos que estar alerta de lo que puede crecer dentro de nosotros mientras cuidamos el rebaño. Porque nadie está por encima de la necesidad de ser confrontado, pastoreado y llevado por otros. Ni siquiera el pastor.
Terminando de ver la muerte de la esposa del pastor en Netflix. Mis conclusiones:
- En las cárceles encuentras más humanidad que en una iglesia.
- La gente que más se llena la boca hablando de Dios, es la más mierda.
- No hay castigo suficiente para el miserable que se hacía pasar por pastor. Empujó al suic1di0 a esa mujer. Es el máximo responsable de lo sucedido.
- Mica pagó muy caro lo que le hizo a su primer esposo. Las decisiones tienen consecuencias y las pagó de la peor manera.
- El primer esposo de Mica y la primera esposa del pastor esquivaron una bala al alejarse de esas basuras con las que se casaron.
- La religión más importante es ser buena persona leí una vez. El fanatismo religioso es basura. Hay gente que en el día hace huevadas y en la noche ora por la persona a la que le hicieron huevadas.
Espero el remedo de pastor pague todo lo que hizo y no vuelva a tener micrófono. Se pasó de vivo, y cuando alguien se pasa de vivo es porque alguien más se pasó de cojudo: la gente de la iglesia.
Terminé “La muerte de la esposa del pastor” en Netflix y quedé desgarrada. Este hombre era tan carismático que nadie sospechaba nada, un narcisista que abusó de su esposa de todas las formas posibles.
Sus prédicas resaltaban que la mujer debía ser sumisa hacia su esposo, y evidentemente puertas adentro él llevaba eso al extremo, abusándola de mil formas.
Lo que más indignación me dio fue ver el círculo de violencia completo, con red flags que muchas veces se normalizan, como esas llamadas constantes para saber dónde estás y con quién. Y ni siquiera cuando llegó a manos de la policía pudieron hacer algo, porque como los ataques venían de su esposo, según ellos “no contaban” igual. Terrible.
Vean el documental, ayuda a entender cómo identificar estos perfiles y no caer en manos de psicópatas así.