Después de dejar a mis amigos solo me invade una profunda tristeza, que permanece constante día tras día, y que no me deja dormir por las noches, que rompe mi ser hasta el inconsciente para que en el nuevo amanecer comience el ciclo otra vez…
Venezuela vive una de sus más grandes tragedias, pero aquí debo seguir, nadie pregunta, nadie abraza, sino otros venezolanos, nadie más llora, es más, se ríen, y no los culpo, nada de esto les afecta, pero de nuevo, mi corazón se parte en dos, no consigo estar aquí y ni ahora.
In reality, progressive feminist‘s only objection to what is happening here is that NFL cheerleaders are not paid a living wage and are often sexually harassed at the workplace. We literally like and support these women more than y’all do, we see them as workers with rights.