Nat Geo eligió esta como la mejor foto de 1987.
El Dr. Zbigniew Religa vigila un paciente después de un trasplante de corazón de 23 horas que realizó. En la esquina derecha, uno de sus colegas que lo ayudó, dormido.
El doctor ya murió, el paciente aún vive.
Y al final de sus días todos se fueron, si tuvo familia, esposa o hijos, nada se sabe... Murió en las frías calles, al lado del único ser que lo aceptó sin nada material pero si con un corazón noble y que en sus últimos días se aferró a él como su única familia.🐾😢