Antes creía en eso de: “Si estamos destinados, nos encontraremos más adelante”. Hoy ya no.
Hoy creo que el amor no se posterga: se elige en el presente, se construye con acciones, se cuida con acuerdos y se sostiene con compromiso.
Lo que vale la pena no se deja en pausa ni se guarda para "cuando sea el momento perfecto". Se trabaja, se defiende y se prioriza hoy.
Porque quien de verdad quiere, elige.
Desde hace unos cuantos meses mi menstruación solo es el recordatorio, auto impuesto, de mi fracaso como mujer, ni hacer hijos puedo.
Porque una cosa es no querer y otra, muy diferente es no poder.