Recibir halagos por tu apariencia física está bien. Pero cuando alguien te felicita por tu personalidad, tu mentalidad, tu risa, lo genuino que es tu corazón, eso es demasiado bonito y se siente diferente.
No nací para ser bandida porque a mí me encantan los planes familiares, vivo enamorada del amor, las citas románticas, las cartas a mano y los besos en la frente.
Si me ven con el chico que resuelve, que me da flores sin pedírselas, que me trata como una reina y que me hace reír a cada 5 minutos, déjenme ahí quiero estar