Anónimo:
Tenía dos entradas para el Super Bowl. Mi padre iba a ir conmigo. Falleció repentinamente una semana antes del partido. Todos me decían que vendiera la entrada. "¡Vale 3000 dólares!". No pude hacerlo. Fui al estadio. Me paré afuera con un cartel: "Entrada gratis. Debes sentarte conmigo y contarme chistes de papá". La gente pensó que estaba loco. Entonces se me acercó un hombre mayor. Se parecía mucho a mi padre. Camisa de franela. Ojos amables. "No tengo entrada", dijo. "Solo vine a escuchar a la multitud.
A mi hijo le encantaba el fútbol. Murió en un accidente de coche el año pasado. Le entregué la entrada. "Te sientas en el asiento 101", le dije. Nos sentamos juntos. Comimos perritos calientes. Contamos chistes malos. Lloramos un poco. Durante tres horas, yo tuve un padre y él tuvo un hijo. El mejor partido de mi vida.
Hoy tuve una entrevista de trabajo y en pleno silencio me rugió el estómago. El entrevistador preguntó: ¿Te saltaste el desayuno? Y yo, sin perder la dignidad: NO, es hambre de éxito... 😎
Men don't understand... being a "provider" isn't all about money. It's about providing the EMOTIONAL SECURITY that allows a woman to rest in her FEMININE ENERGY. Money is the icing, not the cake