A mí me disculparán y tal vez va en contravía de mis ideales que son la táctica e imponerse desde el juego.
Pero yo esto lo celebro, porque también hace parte de la esencia del fútbol, la malicia, no ser tan inocentes como hemos sido muchas veces.
La mejor decisión del día fue poner el Colombia vs Portugal en una transmisión europea y que se hayan quedado impresionado como este gordito reciba tanta ovación en el estadio y como sea el mejor cada vez que toca la pelota.
Cultura
Una cámara de seguridad instalada en una estación de metro de Bogotá captó una escena que nadie esperaba y que, días después, inspiraría a millones de personas en redes sociales.
Todo ocurrió un lunes a las 5:42 de la mañana. Mientras gran parte de la ciudad aún dormía, las cámaras mostraban a Mateo, un joven de 19 años que trabajaba limpiando los pasillos de la estación durante la madrugada. Llevaba un uniforme desgastado, unos zapatos viejos y una mochila negra apoyada junto a un cubo de agua.
Al principio, las imágenes parecían una rutina común. Mateo barría el suelo mientras los pasajeros pasaban apresurados sin mirarlo. Pero minutos después ocurrió algo que cambió por completo la percepción de quienes vieron el video.
Cuando terminó de limpiar una esquina de la estación, sacó varios libros de su mochila, miró el reloj y se sentó en el suelo junto a la pared para estudiar. Con los mismos guantes de trabajo puestos, comenzó a repasar apuntes de matemáticas y física. Cada cierto tiempo se levantaba para seguir limpiando y luego volvía rápidamente a sus libros.
Durante casi dos horas repitió exactamente la misma rutina:
Trabajar. Estudiar. Trabajar. Estudiar.
Sin descanso.
Más tarde, uno de los supervisores reveló que Mateo llevaba más de un año viviendo así. Trabajaba desde la medianoche hasta las seis de la mañana y después viajaba directamente a la universidad para asistir a sus clases de ingeniería.
El video se volvió viral cuando una empleada del metro compartió las imágenes con una frase que conmovió a miles de personas:
“Mientras muchos se rinden por cansancio, otros luchan en silencio por sus sueños.”
Las redes explotaron. Millones comenzaron a compartir el clip, impresionados por la disciplina del joven. Aunque el cansancio era evidente y por momentos parecía quedarse dormido, Mateo siempre volvía a abrir sus libros y continuaba estudiando.
Días después, periodistas lograron entrevistarlo. Con una sonrisa humilde, contó que su padre había fallecido cuando él era niño y que su madre sobrevivía vendiendo comida en la calle. Desde pequeño entendió que la única forma de cambiar su vida era estudiando.
“Hay días en los que siento que no puedo más”, confesó. “Pero recuerdo por qué empecé. Quiero darle una vida mejor a mi mamá.”
Sus palabras tocaron el corazón de millones. Poco después, la universidad confirmó que Mateo no solo estudiaba ingeniería, sino que además era uno de los mejores alumnos de toda la facultad.
Tras la viralización, muchas personas decidieron ayudarlo. Una empresa se ofreció a cubrir todos sus gastos universitarios hasta graduarse y otras personas le regalaron una laptop y materiales de estudio.
Pero más allá de la ayuda o la fama, lo que realmente impactó fue el mensaje que dejó su historia.
Ese viejo video de CCTV recordó algo que muchas veces se olvida: los sueños más grandes suelen construirse en silencio. Detrás de cada logro casi siempre existen noches largas, sacrificios invisibles y personas que, aun estando agotadas, se niegan a rendirse.
Hoy, la estación de metro sigue funcionando como cualquier otro día. Pero para millones de personas, ese rincón donde un joven estudiaba sentado en el suelo se convirtió en un símbolo de disciplina, esfuerzo y esperanza.
Pero qué grande Don Sadio Mané. Tras ganar el título con Al Nassr, Sadio se puso la camiseta de su selección y así recibió su medalla y la Copa.
Es posible que el club lo multe por hacerlo. Pero no le importa. Sadio quería recordarle al mundo entero que Senegal es Campeón de Copa África más allá de que quieran quitarle el título en el escritorio. El Capitán yendo al frente por su selección. Como debe ser 🫡
Si una persona paga $300.000 por correr en la calle y otra gasta $1.500.000 llenando el álbum del Mundial, es porque la gente hace con su plata lo que se le da la gana. Cansones.