Regalazo de la Casa Blanca a México por el 5 de mayo: la Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026 modifica el combate al fentanilo de política de salud a estrategia de guerra.
El opioide es ya, formalmente, un arma de destrucción masiva elaborada por criminales mexicanos.
A continuación hago público cómo
el AIFA de la mano derecha del expresidente Andrés Manuel López Obrador se volvió el epicentro logístico del huachicol encubierto.
Este documento no es un caso aislado.
Es uno entre más de 1,000 operaciones ya documentadas en donde se repite una misma tendencia: gasolina robada disfrazada de lubricantes con paso del AIFA, amparada con documentos fiscales y autorizaciones aduaneras.
La operación parte del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y de otras aduanas más.
Se embarca supuestamente “aditivo para aceite lubricante a granel” hacia la Aduana de Guaymas, en Sonora, en aduanas trianguladas.
Pero al momento del despacho, la propia ¡autoridad de inteligencia aduanera @AduanasMx ! detecta la falsedad: lo que llega no es lubricante, es gasolina robada, es huachicol, en cantidades industriales.
Y a pesar de esa advertencia formal, el Subdirector de Operación de la Aduana de Guaymas, Juan Carlos Soto Picha, AUTORIZA el despacho de la mercancía.
Lo hace siguiendo instrucciones directas de Rafael Marín Mollinedo, cabeza del sistema nacional de aduanas y MANO DERECHA del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Así quedó asentado en el oficio 129-02-08-01-00-2025-0677, emitido el 20 de marzo de 2025, hace unos meses,
que AUTORIZA el despacho del buque Torm Agnes con 9,676,612.34 kilos de producto, desde los muelles de la ASIPONA en Guaymas, a pesar de las alertas oficiales.
Este patrón se repite en miles de ocasiones:
•Cargamentos simulados como productos industriales.
•Pedimentos con fracciones manipuladas.
•Alertas ignoradas desde el interior del sistema.
•Instrucciones jerárquicas para autorizar los despachos.
Todo esto ya ha sido entregado a autoridades y cortes en Estados Unidos, junto con:
•Documentación oficial de procedencia y destino.
•Testimonios físicos de personal que participó o presenció las operaciones.
•Rastreos financieros que vinculan estas operaciones con el Cártel Jalisco Nueva Generación, tanto en México como en el extranjero.
El AIFA, lejos de ser una obra de infraestructura estratégica, fue convertido en una central logística para operaciones de huachicol a escala nacional, utilizando los mecanismos del comercio exterior como fachada.
Esto no es una acusación. Es una evidencia.
Estos documentos ya fueron ratificados en testimonio desde Estados Unidos a personal que pidió el asilo político por peligrar su vida.
No es un señalamiento político.
Es una estructura operativa criminal.
No es una filtración.
Es un expediente.
Y no es el último.
Es el primero de muchos que están por revelarse más provenientes de droga, armas de Irán y Venezuela.
@eduardocp7@TUDNMEX Dices pura estupidez, con el simple hecho de sintonizar el canal de transmisión a los que estas reventando son a los dos payasos de azteca deportes.