💊 Durante años se dijo que había que acabar siempre el antibiótico “para evitar resistencias”.
Es al revés: cuantos más días lo tomes sin necesitarlo,
más favoreces las resistencias.
👉 La mejor forma de evitarlas no es acabar el frasco.
Es usarlo bien.
—¿Y ya sabes si es niño o niña?
—Es otro niño, que ya me parece bien. Así aprovechamos la rop...
—¿Otro niño? Oh, cuánto lo siento. No será la parejita...
—No te preocupes. No tenía intención de cruzarlos.
No podemos escoger el estado de la mar, pero sí podemos decidir cómo manejar nuestro barco.
La vida va de eso, de aprender a sortear las dificultades. De aprender a seguir adelante aun cuando nos pasen cosas feas.
A la hora de educar a tu peque, no lo olvides.
—¿No te da miedo que se acostumbre a los brazos.
—Sí. Pero es que ya que ha nacido con ellos, sería una pena arrancárselos.
—¡No, me refiero a los tuyos!
—Pues les tengo aprecio. No los quiero perder.
—¿Qué? Me refiero a cogerlo en brazos.
—Exacto. Sin brazos ya me dirás cómo.
Es extraño que parezca que lo normal durante el embarazo sea beber alcohol y, lo excepcional, cuidarse. Y encima haya que justificarse.
Pero el alcohol es tóxico, teratogénico y cancerígeno.
No hay dosis segura.
Lo raro es que aún haya que recordarlo.
A veces hay que poner límites a quien más queremos.
Porque el amor no da derecho a decidir por ti.
Y porque una abuela puede ser maravillosa… siempre que no crea que puede decidir sobre ese bebé que no es suyo.
Cuando tu bebé llore no te estará intentando MANIPULAR, sino COMUNICÁNDOTE una necesidad.
Quizás puedas RESPONDERLE algo como: "Te oigo cariño, estoy aquí. Ven a mis brazos, cuenta conmigo".
La alimentación complementaria no sustituye la leche, la complementa.
No se trata de que coma mucho, sino de que descubra sabores, texturas y placer por comer.
Porque antes que aprender a masticar, un bebé necesita disfrutar.
Un niño que juega no está "perdiendo el tiempo". Está desarrollando memoria, autonomía y confianza en sí mismo. El juego es aprendizaje en estado puro.
A un bebé no se le enseña a estar solo. Se le acompaña, se le arropa, se le cuida. Cuando le das brazos, no lo malcrías: le das seguridad. Y esa seguridad es la que le permitirá, un día, volar sin miedo.
Decimos que los niños "se portan mal", cuando lo que hacen es mostrarnos lo que sienten de la única forma que saben.
No necesitan castigos: necesitan comprensión. Educar no es domesticar, es acompañar.
No tienen que pagar por sus errores, sino aprender de ellos.
El “codo de niñera” no es culpa de nadie: basta un tirón con un poco más de fuerza, o que tu peque se descuelgue de tu mano, para que se le salga el codo.
Duele mucho, pero por suerte, se arregla fácil.
La prevención: nunca tires con fuerza de la mano de tu peque.
Decirle a un niño “qué listo eres” es como regalarle un espejo: solo sirve mientras se vea igual.
Decirle “estoy orgulloso por ver cómo te has esforzado” es como darle alas: le sirven toda la vida.
—¿Cómo que aún no lo habéis apuntado a la escuela infantil? ¡Contigo en casa le va a faltar de todo!
—Tranquila, ya lo hemos apuntado. Es una escuela infantil online. Lo aprende todo, pero desde casa.
—¿Pero qué dices? ¡Eso es absurdo!
—Yo qué sé, ¡has empezado tú! 🤷🏻♂️
De los creadores de "No lo cojas en brazos, que se acostumbra" llega...
"No lo metas en tu cama, que se acostumbra. Mejor, que se acostumbre a dormir solo en su cuna... y luego no sepa dormir en el coche, ni al lado de papá/mamá, ni en el cochecito, ni en el futuro con nadie."
La vacuna contra la bronquiolitis funciona: reduce en un 80 % los ingresos por VRS en bebés y es segura. Es una de esas cosas que dan tranquilidad. Si tuviera un bebé, no me lo pensaría.
Los niños no son unos “malcriados” por pedir brazos. Lo que realmente malcría es el abandono emocional de quien, pudiendo sostener, deja llorar en soledad #Maternidad