Dios nuestro, que esta noche pueda ser de tranquilidad para aquellos que están atravesando un momento díficil. Tú eres un Dios de amor que acompaña y bendice a todos sus hijos. Gracias Señor por ser fiel a tu promesa de estar todos los días con nosotros.
Dios nuestro, que este día que inicia sea la oportunidad para levantarnos en medio de nuestras dificultades y declarar nuestra victoria. Dale tranquilidad a nuestros corazones y la gracia de ser felices en cada momento. Tú nos acompañas y nos bendices.
Dios nuestro, gracias por tu misericordia en este nuevo día. Te pedimos que nos llenes de tu presencia para poder vivir con tranquilidad, para no dejar que ninguna persona ni ninguna situación robe nuestra paz. Gracias por hacernos felices siempre.
He aprendido tres lecciones en lo que va del año: dejar a las personas donde eligieron estar, aceptar que la vida no siempre me debe explicaciones y entender que no toda batalla merece mi energía. Desde entonces descubrí que la paz no consiste en tener el control de todo.