¿Por qué hay que leer Retratos de jazz de Murakami?
¿Qué me gusta de la música? Pues todo, toda, menos el jazz. ¿Qué me gusta de Retratos de jazz, de Haruki Murakami? Todo, absolutamente. Hay libros de Murakami que me gustan más que otros, y algunos que difícilmente volveré a leer. Pero este, que reúne 55 semblanzas de músicos de jazz es, para decirlo en una palabra, excepcional. Verdaderamente excepcional. La clase de libro que uno empieza a amar apenas ha traspasado el umbral de las primeras páginas.
Son semblanzas que superan la ficha biográfica más propia de Wikipedia que de un libro de este tipo. ¿Y qué clase de libro es este? Pues uno en el que la pasión del melómano se advierte en cada línea, en cada idea, en cada juicio que emite sobre un estilo musical, una interpretación mejor que otra o en cada recomendación que hace y empuja al lector a buscar el álbum o pieza de la que acaba de leer, tal vez, su mejor glosa. Glosas en las que las historias detrás de la historia oficial, la anécdota reveladora o el dato conocido se amalgama a la historia personal del que escribe de un modo tan maravilloso.
El libro viene acompañado de 55 ilustraciones para cada músico reseñado realizadas por Makoto Wada, pero con todo lo magníficas que son quedan eclipsadas por los textos de Murakami. Además, cada uno de ellos, cada perfil (si así los podemos llamar), está escrito con una economía de recursos que, en sí mismo, es una lección de escritura que deberían atender bien quienes escriben (escribimos) reseñas y comentarios. Nunca 600 palabras (y a veces menos) fueron tan bien utilizadas.
Esta sería suficiente razón para leer Retratos de jazz, pero hay, me parece, una razón fundamental, para hacerlo. Leyéndolo uno empieza a entender, a conocer mejor la cadencia de algunos de sus libros, de muchas de sus historias. No resulta exagerado decir que a saber cuánto le debe su estilo narrativo al jazz. ¿Qué me gusta de la música? Pues todo, toda, y ahora un poco el jazz. ¡Hay que ver cómo los libros transforman a las personas!
¡Qué tengan buenas lecturas!
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#ATENCIÓN Guaro pa' todo el mundo: Corte Constitucional tumba el veto al aguardiente
Tumbó apartado de una ley que les permitía a los departamentos prohibir en sus territorios la venta de aguardiente producido en otros departamentos.
MP. Jorge Ibáñez.
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Cien años de soledad no es una novela costumbrista, no es vallenato, no es pintura primitivista y no es folclor.
Ni tampoco es traducible a una telenovela de época.
En Jurídica Herrera, Sattler & Ossa (H.S.&.O) somos conscientes de la necesidad de estar actualizados sobre los debates jurídicos que se presentan ante la Corte Constitucional. Aquí las novedades de la semana:
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Si no te gusta ningún escritor contemporáneo puede deberse a que la literatura se encuentre en plena decadencia o a que tu ego se encuentre en pleno esplendor.
Esta es la historia de un edificio-trampa. Un lugar sin ventanas cuyo interior te hipnotiza hasta que no sabes cómo salir.
Un edificio cuyo arquitecto se arrepintió de haber creado.
Y todos hemos estado allí.
En #LaBrasaTorrijos, los centros comerciales y el Efecto Gruen.
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Los Hufflepuff
Cada vez quedamos menos Hufflepuff.
Es así.
Es un hecho.
En el colegio de Harry Potter, hay cuatro grupos de magos: Los de Gryffindor ( los buenos), los de Slytherin ( los malos) y los de Ravenclaw (los que ayudan a los buenos).
Y luego están los de Hufflepuff.
Los de Hufflepuff son gente amable, divertida, que no intervienen en la trama. Están allí, jugando al quidditch, tomando sus cervezas de mantequilla y aprendiendo magia, pero no resuelven ningún misterio. No son héroes, no son villanos, son solo gente.
Desde hace tiempo me estoy dando cuenta de que cada vez hay menos Hufflepuff, todo está tan polarizado en nuestro mundo, que cuesta no tener una opinión, no saber de un tema, no pertenecer a los buenos o a los malos.
Cada día me asaltan preguntas sobre las que debería tener una respuesta y me cuesta decir lo que realmente pienso que es: no lo sé. Tengo ideas contradictorias con ese tema, me gustaría opinar y tomar partido, pero no soy ni de Gryffindor, ni de Slytherin, solo soy alguien que tiene dudas y que acepta que el mundo puede ser complejo.
Hace tiempo, J.K Rowling, la autora de los libros de Harry Potter, reconoció Hufflepuff que eran sus favoritos. Después dio una respuesta complejísima sobre por qué, pero creo que la realidad es que no todos nos sentimos Harry Potter, no todos creemos que podemos salvar el mundo.
Cada vez alabo más a los amigos que no se dejan caer por la última polémica, ni que tienen una teoría por la que tal partido ha hecho tal o cual. Los Hufflepuff se sientan contigo y simplemente intentan hacer de ese tiempo el mejor posible.
Por desgracia, cada vez quedamos menos personas con la bufanda amarilla y negra.
Soy Jorge Corrales, escritor, y escribo #ColumnasAlVacio.
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Arqueólogos dicen que la estructura data de hace 476.000 años. El hallazgo demuestra las habilidades cognitivas impensadas de los antepasados del Homo sapiens.
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Quizás una de mis historias favoritas sobre Berlín sea cuando La Guerra Fría enfrentó a dos muñecos:
El Sandmann del este contra el Sandmann del oeste.
Durante años se enfrentaron hasta que uno acabó con el otro.
Hoy, en #Berlinespobreperosexy Redux, "solo puede quedar uno"
En 1973, se encontraron en México dos gigantes: Borges y Rulfo.
Esta fue su conversación:
R: Maestro, soy yo, Rulfo. Qué bueno que ya llegó. Usted sabe cómo lo estimamos y lo admiramos.
B: Finalmente, Rulfo. Ya no puedo ver a un país, pero lo puedo escuchar.