Perdón porque la iglesia ha sido, quizás, el lugar desde donde más les hemos hecho creer que la culpa era suya o era por dónde estaban o por cómo vestían.
Perdón.
Porque ese no es Jesús, ni tampoco es lo que él hubiera hecho.
Sueño con pasar Navidad a lo yanqui, que miremos por la ventana como cae la nieve y nos demos regalos entre todos frente a la chimenea mientras escuchamos villancicos. No pedía nada jaja